Hector Timerman
Foto: ENRIQUE MARCARIAN / REUTERS

BUENOS AIRES, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

   El ministro de Exteriores argentino, Héctor Timerman, ha insistido en que Argentina quiere negociar con los 'fondos buitres' para resolver el conflicto que mantiene con ellos pero "no va a suicidarse", en referencia a los problemas que tiene el país para poder pagarles lo que les debe.

   "Lo que el mundo se ha dado cuenta, así como (el juez Thomas) Griesa y los fondos buitres, es que Argentina quiere negociar, va a tratar de pagar, lo que no va a hacer es suicidarse", ha asegurado Timerman en declaraciones a radio Del Plata desde Washington.

   "El fallo a favor del 1% de los 'fondos buitres' afecta al 100 por ciento de la sociedad argentina. Si se lleva adelante afecta a todos, porque el principal objetivo es dañar la situación económica de las personas que menos tienen. Lo que afecta es la salud, la educación", ha denunciado, en referencia al veredicto de Griesa que ordena a Argentina a pagar el dinero que debe a los tenedores de bonos que no firmaron un acuerdo con el país.

   Por otra parte, según recoge la agencia oficial Télam, ha acusado a uno de los titulares de los 'fondos buitre', Paul Singer, de NML, de "jugar con el cáncer de los obreros" de una fábrica en quiebra que compró en Estados Unidos, ya que ésta produce material tóxico.

   "Por el lobby que hizo en el Congreso y los medios de comunicación, Singer logró evitar el pago de los juicios a los obreros y ganó 1.000 millones de dólares con esa empresa", ha afirmado. "Ese es el famoso 1 por ciento que está lidiando con Argentina", ha subrayado.

   Así, ha vuelto a criticar a "este grupo de especuladores que se dedican especialmente a destruir, desarmar los acuerdos logrados entre acreedores de buena fe y los países que quieren terminar con el flagelo de la deuda".

   Timerman y el ministro de Economía, Axel Kicillof, se encuentran en Washington para defender ante la Organización de Estados Americanos (OEA) la postura de Argentina de que se suspenda la aplicación del veredicto del juez Thomas Griesa, que ordenó pagar los 1.300 millones de dólares que se adeudan a los bonistas que no aceptaron el canje, con quita, que aceptó más del 92 por ciento de los acreedores.

Más noticias