Actualizado 06/03/2016 22:40

La contaminación del agua en Río de Janeiro, un problema de cara a los JJOO

Dead fish lie on the shore of Guanabara Bay in Rio de Janeiro
RICARDO MORAES / REUTERS

   RÍO DE JANEIRO, 6 Mar. (Notimérica) -

   A poco más de cinco meses de que den comienzo los esperados Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, son muchas las preguntas que aún están en el aire, como el estado del agua donde se llevará a cabo varias de las pruebas olímpicas.

   Las agitaciones políticas con las que ha estado lidiando Brasil en los últimos meses, la profunda recesión que sufre, el virus Zika, así como los retrasos en las obras de los estadios olímpicos son algunos de los obstáculos con los que se ha topado la organización de los Juegos.

   A esto hay que sumarle la profunda contaminación de las aguas de Río de Janeiro, un grave problema para la cita olímpica, pues son muchos los atletas que han mostrado su preocupación por el estado de las aguas y de las posibles enfermedades que se pueden coger si están en malas condiciones.

   La bahía de Guanabara, la Laguna de Rodrigo Freitas y la playa de Copacabana son algunos de los lugares que albergarán diferentes competiciones durante los Juegos. Sin embargo, están contaminadas por un virus que se reproduce en el sistema intestinal y respiratorio de las personas, causante de dolencias estomacales, respiratorias, diarrea aguda y vómitos.

   Concretamente la bahía de Guanabara no podrá estar limpia de cara a la cita olímpica, tal y como admitió el secretario de Medio Ambiente de Río de Janeiro, André Corrêa, en enero de 2015.

   Cuando se decidió que los Juegos se celebraran en la ciudad brasileña, tanto el Ayuntamiento como el Gobierno del Estado de Río se comprometieron ante el Comité Olímpico Internacional (COI) a descontaminar por lo menos el 80 por ciento de la bahía.

   En Guanabara estaban previstas que se celebrasen las pruebas de vela, pero las autoridades aseguran que esto no va a ser posible. Miles de litros de aguas servidas desembocan cada minuto en estas aguas.

   Corrêa señaló a su vez que se están diseñando varios cambios en las 'ecobarreras' que evitan que la basura que llega a la bahía desde los ríos se acerque a las zonas de las regatas. Aproximadamente 12 'ecobarreras' impedirán que lleguen a la bahía una media de 370 toneladas de basura al mes.

   Regatistas brasileños y extranjeros que llevan navegando por Río de Janeiro muchos años se han quejado de la contaminación de la Bahía de Guanabara, cuya limpieza era una promesa de las autoridades de la ciudad cuando se postuló como candidata a albergar los Juegos Olímpicos.

   En un estudio llevado a cabo en diciembre se reportó la presencia de patógenos incluso en aguas alejadas de la costa, donde desembocan ríos fétidos con aguas residuales y desagües de tormentas, lo que quiere decir que el peligro no desaparece dentro de la bahía o en las lagunas donde se realizarán las competiciones olímpicas.

   "El nivel de los virus es muy amplio. No se limita a la costa sino que están en otros sitios y va a aumentar la exposición de la gente que entre en contacto con esas aguas", dijo Kristina Mena, experta en virus acuáticos y profesora de salud pública del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas al diario 'El Universal'.

   Además, los análisis revelan que no solo la calidad del agua no ha mejorado, sino que la contaminación abarca una mayor extensión de la que se pensaba. La cantidad de virus hallados a un kilómetro de la costa en la Bahía de Guanabara son similares a los encontrados en la costa, cerca de los desagües de aguas residuales.

   Aparte de la prueba de vela, también se disputarán en esta bahía las competiciones de piragüismo, natación en aguas abiertas y triatlón, por lo que la salud de los deportistas está más que expuesta.

   La Bahía de Guanabara tiene a su favor su ubicación. Con vistas al Cristo Redentor y el Pan de Azúcar, explica una de las razones de por qué se decidió realizar en ese emplazamiento estas competiciones, pues Brasil quiere potenciar lo máximo posible su turismo. Algo que tendría que ser secundario, e intentar mantener la salud de los atletas en primer orden.