16 de abril de 2020

La contaminación sigue baja en Europa por la lucha contra el COVID19

La contaminación sigue baja en Europa por la lucha contra el COVID19
La contaminación sigue baja en Europa gracias al confinamiento - COPERNICUS SENTINEL DATA (2019-20), PROCESSED BY K

MADRID, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -

Nuevos estudios muestran los bajos niveles continuos de las concentraciones de dióxido de nitrógeno en Europa, coincidiendo con las medidas de bloqueo implementadas para detener la propagación del coronavirus.

Datos del satélite Copernicus Sentinel-5P, del programa Copernicus de la Unión Europea, muestran que algunas ciudades ven caer los niveles en un 45-50% en comparación con el mismo período del año pasado.

Los científicos del Real Instituto Meteorológico de los Países Bajos (KNMI) han estado monitoreando la contaminación del aire en Europa en los últimos meses utilizando datos del instrumento Tropomi del satélite Copernicus Sentinel-5P.

Las nuevas imágenes muestran las concentraciones de dióxido de nitrógeno desde el 13 de marzo hasta el 13 de abril de 2020, en comparación con las concentraciones promedio de marzo a abril de 2019. Madrid, Milán y Roma registraron disminuciones de alrededor del 45%, mientras que París experimentó una caída dramática del 54%, coincidiendo con las estrictas medidas de cuarentena implementadas en toda Europa.

El dióxido de nitrógeno se produce a partir de plantas de energía, vehículos y otras instalaciones industriales y puede tener un impacto significativo en la salud humana, lo que aumenta la probabilidad de desarrollar problemas respiratorios. Las concentraciones de dióxido de nitrógeno en nuestra atmósfera varían ampliamente día a día debido a las fluctuaciones de las emisiones, así como a las variaciones en las condiciones climáticas.

Esta variabilidad inducida por el clima resulta difícil de sacar conclusiones basadas solo en mediciones diarias o semanales, por lo que es necesario analizar los datos durante un período de tiempo sustancial para resolver cualquier anomalía.

Henk Eskes, del Real Instituto Meteorológico de los Países Bajos (KNMI), comenta: "Hay variaciones considerables del clima en cada país de un día para otro, lo que crea un gran impacto en la dispersión de dióxido de nitrógeno.

"Promediar datos durante períodos de tiempo más largos nos permite ver cambios más claros en las concentraciones debido a la actividad humana. Por esta razón, los mapas muestran las concentraciones durante un período mensual y tienen una incertidumbre del 15% que refleja la variabilidad climática que no se tiene en cuenta en los promedios mensuales utilizados ".

Como las medidas de cierre continuarán en las próximas semanas, el equipo de KNMI continuará trabajando en un análisis más detallado de otros países del norte de Europa, donde se observa una mayor variabilidad en los datos debido a las condiciones climáticas cambiantes.