11 de noviembre de 2019

El movimiento en simios, humanos y monos evolucionó de forma opuesta

El movimiento en simios, humanos y monos evolucionó de forma opuesta
El movimiento en simios, humanos y monos evolucionó de forma opuesta - LUCILLE BETTI-NASH/SERGIO ALMÉCIJA

MADRID, 11 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los simios y los monos del Viejo Mundo desarrollaron una forma de movimiento diferente de las especies ancestrales ya que se adaptaron a diferentes nichos en sus ambientes, según nueva evidencia fósil.

En términos de su plan corporal, los monos del Viejo Mundo, un grupo que incluye primates como babuinos y macacos, generalmente se consideran más similares a las especies ancestrales que los simios. Pero un nuevo estudio que analiza el primer fémur bien conservado de Aegyptopithecus zeuxis, un ancestro común de los monos y simios del Viejo Mundo, pone en cuestión esta teoría.

"Nuestro estudio muestra que Aegyptopithecus conserva una antigua morfología de cadera que no está presente en los primates antropoides vivos", dijo Sergio Almécija, un paleoantropólogo y biólogo evolutivo de la División de Antropología del Museo Americano de Historia Natural, primer autor del estudio, publicado en Nature Communications. "En lo que respecta a la cadera, parece que los simios, los humanos y los monos del Viejo Mundo se separaron hace mucho tiempo, lo que explicaría por qué hoy se mueven de manera tan diferente".

El fósil analizado en el estudio fue descubierto en 2009 y es el fémur más completo de Aegyptopithecus, una especie de 7 kilos de peso que habitaba de árboles, y que vivió en Egipto hace unos 30 millones de años, cerca del momento en que los hominoides (el grupo que incluye simios y humanos) se separó del grupo más grande que incluye monos del Viejo Mundo.

Un fémur bien conservado permitió a los investigadores obtener detalles sobre la articulación de la cadera, una importante región anatómica para inferir la locomoción, utilizando una combinación de análisis morfométrico 3-D y modelado evolutivo.

Para el análisis, los autores compararon el hueso fósil con otras especies extintas y modernas, incluidos los humanos, los chimpancés y Victoriapithecus y Homunculus (monos extintos del Viejo Mundo y del Nuevo Mundo, respectivamente). El análisis de modelado evolutivo utilizado en el estudio incluyó un método que fue desarrollado para identificar la evolución convergente en lagartijas anolis en el Caribe, que han desarrollado de forma independiente adaptaciones de nicho específicas comparables en varias islas.

Los resultados indican que la articulación de la cadera ancestral está, desde una perspectiva evolutiva, tan lejos de la articulación de la cadera de los monos modernos del Viejo Mundo como de las de los grandes simios, lo que sugiere que cada grupo desarrolló una forma distinta de moverse a medida que se especializaban para tener éxito en diferentes nichos ambientales.