23 de agosto de 2019

Primeros planos del asteroide Ryugu ilustran la formación planetaria

Primeros planos del asteroide Ryugu ilustran la formación planetaria
Primeros planos del asteroide Ryugu ilustran la formación planetariaDLR

MADRID, 23 Ago. (EUROPA PRESS) -

Nuevas imágenes tomadas la misión Hayabusa 2 en la superficie del asteroide Ryugu han arrojado pistas sobre la composición y el origen de sus rocas, similares a meteoritos llamados condritas carbonáceas.

Los hallazgos del investigador Ralf Jaumann y sus colegas del Instituto de Investigación Planetaria en Berlín (Alemania) presentan evidencias que vinculan el asteroide con una clase particular de meteoritos, respaldando las teorías que Ryugu formó durante un evento catastrófico.

La nave espacial japonesa Hayabusa 2 está diseñada para tomar muestras de rocas de Ryugu y devolverlas a la Tierra, lo que podría ayudar a los científicos a comprender la formación del Sistema Solar.

La nave llevaba un módulo de aterrizaje llamado Mobile Asteroid Surface Scout (MASCOT), que se dejó caer sobre la superficie de Ryugu en octubre de 2018.

Cuando el módulo de aterrizaje se acercó a la superficie, su cámara tomó imágenes que le permitieron a Jaumann reconstruir la trayectoria de MASCOT, que descendió lentamente y rebotó en la superficie antes de establecerse, informa el Centro Aeroespacial Alemán (DLR).

Otras imágenes tomadas en la superficie muestran que el asteroide está cubierto de rocas que se dividen en dos categorías: oscuro y áspero, o brillante y liso.

Ambos tipos de rocas se distribuyen de manera casi uniforme en la superficie, lo que respalda la teoría de que Ryugu se formó a partir de escombros que se volvieron a acumular después de un impacto en el cuerpo de un padre, lo que resultó en dos tipos de material.

Muchas rocas también albergan pequeñas inclusiones coloreadas similares a las que se encuentran en las condritas carbonáceas, lo que indica que pueden contener el mineral olivino.

Inesperadamente, las imágenes no mostraron partículas finas o polvo en la superficie, que se podrían acumular después de la meteorización espacial.