14 de julio de 2009

Seis hombres terminan misión simulada de aislamiento a Marte

Por Conor Sweeney

MOSCU (Reuters/EP) - Cuatro rusos, un francés y un alemán terminaron el martes en Moscú un viaje espacial simulado de 105 días, diseñado para probar las reacciones que experimentarían al aislamiento en una misión a Marte.

Al salir de sus compartimientos sellados en un complejo científico de Moscú, los miembros de la tripulación terminaron una prueba justo cuando agencias espaciales agilizan preparativos para un nuevo experimento de aislamiento de 520 días, que esperan comience el próximo año.

Los seis hombres fueron monitoreados constantemente mientras respondían a exámenes físicos en espacios reducidos, diseñados para entender mejor cómo podrían lidiar los humanos con una misión a Marte, que tomaría al menos 500 días.

Los seis sonrieron y saludaron tras salir abrazados para ver los primeros rayos del sol desde el 31 de marzo, sin dar señales de alguna disputa personal surgida durante el ambiente de cuarentena.

"El nivel de comprensión y motivación de la tripulación fue perfecto desde mi punto de vista como comandante", dijo en una conferencia de prensa el cosmonauta ruso y científico Sergei Ryazansky, en el Instituto de Problemas Médicos y Biológicos de Moscú.

Roskosmos y la Agencia Espacial Europea evaluaron los niveles de estrés del grupo en aislamiento, incluyendo una demora de 20 minutos en el contacto con el equipo de control, destinado a simular las señales de radio a vastas distancias que provendrían de una nave espacial.

Funcionarios dijeron que analizarían los resultados para refinar los procesos de selección de los participantes en el próximo experimento de 520 días y las operaciones de rutina que harán.

Ryazansky indicó que cuando el tiempo de retraso comenzó, su tripulación, que vestía uniformes al estilo de astronautas, se comportó con mayor autonomía.

"La mayoría de las decisiones más importantes fueron hechas por la tripulación porque el nivel de comunicación con la 'Tierra' definitivamente no era suficiente para entender el problema", explicó.

El piloto comercial francés Cyrille Fournie dijo que el tiempo pasó rápidamente porque todos se mantenían ocupados. Ahora él partirá de Moscú con cinco nuevos amigos.

"Si nos dábamos cuenta de que alguien estaba cansado o alterado o lo que sea por el experimento o por falta de sueño entonces adaptábamos nuestro discurso para este miembro de la tripulación", indicó Fournier.