4 de diciembre de 2015

Tayna, el objeto más débil jamás visto en el universo temprano

MADRID, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

Gracias al poder combinado de los telescopios espaciales Hubble y Spitzer de la NASA, astrónomos han descubierto el objeto más débil jamás visto en el universo temprano, Tayna.

Existió unos 400 millones de años después del Big Bang, hace 13,8 millones de años. El equipo ha apodado el objeto Tayna, que significa "primogénito" en aymara, un lenguaje que se habla en las regiones de los Andes y el Altiplano de América del Sur.

Aunque Hubble y Spitzer han detectado otras galaxias a distancias sin precedentes, este objeto representa una clase más pequeña, más débil, de la nueva formación de galaxias que hasta ahora había eludido en gran medida la detección. Estos objetos muy tenues pueden ser más representativos del universo temprano, y ofrecer una nueva visión sobre la formación y evolución de las primeras galaxias.

"Gracias a esta detección, el equipo ha sido capaz de estudiar por primera vez las propiedades de los objetos extremadamente débiles que se formaron poco después del Big Bang", dijo el autor Leopoldo Infante, un astrónomo de la Pontificia Universidad Católica de Chile. El objeto remoto es parte de un descubrimiento de 22 galaxias jóvenes situadas casi en el horizonte observable del universo. Esta investigación significa que hay un aumento sustancial en el número de galaxias conocidas muy distantes.

Los resultados se publican en la edición del 3 de diciembre de The Astrophysical Journal.

El nuevo objeto es comparable en tamaño a la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de nuestra Vía Láctea. Forma rápidamente estrellas a una velocidad 10 veces más rápida que la Gran Nube de Magallanes. El objeto podría ser el núcleo de lo que probablemente se convertirá en una galaxia de tamaño completo.

La galaxia pequeña y débil sólo fue vista gracias a una "lupa" natural en el espacio. Como parte de su programa Frontier Fields, Hubble observó un cúmulo masivo de galaxias, MACS0416.1-2403, situado a unos 4.000 millones de años luz de distancia y un peso de hasta un millón de millones de soles. Este cúmulo gigante actúa como una poderosa lente natural doblando y magnificando la luz de objetos mucho más distantes detrás de él. Al igual que una lente de zoom de una cámara, la gravedad del cúmulo aumenta la luz de la lejana proto-galaxia para que se vea 20 veces más brillante de lo normal. El fenómeno se conoce como lente gravitacional y fue propuesto por Albert Einstein como parte de su Teoría General de la Relatividad.

La distancia a la galaxia se estimó mediante la construcción de un perfil de color a partir de observaciones Hubble y Spitzer combinadas. La expansión del universo hace que la luz de las galaxias distantes que se estira o encoge al aumentar la distancia. Aunque muchas de las nuevas estrellas de la galaxia son intrínsecamente blanco-azul, su luz se ha desplazado hacia longitudes de onda infrarrojas que se pueden medir por el Hubble y el Spitzer. La absorción de hidrógeno intergaláctico también hace que las galaxias se vean más rojas.

Este hallazgo sugiere que el universo muy temprano será rico en objetivos de galaxias para el próximo telescopio espacial James Webb. Los astrónomos esperan que Webb nos permitirá ver las etapas embrionarias del nacimiento de una galaxia poco después del Big Bang.