14 de agosto de 2009

Víctima de sismo de Italia quiere vivir con Berlusconi

ROMA (Reuters/EP) - Un hombre que se quedó sin hogar por el terremoto que azotó el centro de Italia en abril ha pedido al primer ministro, Silvio Berlusconi, que mantenga su promesa y dé alojamiento a las víctimas en una de sus casas.

Antonio Bernardini, cuya casa en la ciudad montañosa de L'Aquila fue destruida por el sismo, escribió a la agencia de Protección Civil diciendo que prefería hospedarse en la lujosa mansión de Berlusconi a orillas del mar en Cerdeña o en su residencia del centro de Roma "si es posible".

"Esto no es una provocación, sino una petición legítima basada en las declaraciones del primer ministro", dijo Bernardini.

Miles de personas que se quedaron sin techo en el terremoto del 6 de abril viven aún temporalmente en hoteles o en campamentos.

Bernardini dijo que muchos habían sido explotados por hoteleros sin escrúpulos y que se sentían tratados casi igual que los inmigrantes ilegales.

"Nos encontramos en condiciones de fragilidad e inferioridad", dijo Bernardini, cuya madre anciana murió justo un mes después de sacarla de entre los escombros de su casa. "Vivo en una pequeña habitación de hotel lejos de mi pueblo natal. Dénos una señal concreta. Si no es a mí, aloje a otras víctimas", pidió al primer ministro.

Berlusconi, que viajará el sábado a la región afectada de Abruzzo, recibió elogios por su gestión de la crisis en los primeros momentos tras el temblor de 6,3 grados, que mató casi a 300 personas, y reforzó su imagen entre sus seguidores como un hombre de acción.

Durante los esfuerzos de rescate, Berlusconi pidió a los italianos que acogiesen a las víctimas del terremoto y dijo: "Yo también haré lo que pueda ofreciendo mis casas".

Prometió reconstruir L'Aquila en 28 meses y dar a las víctimas nuevos hogares.

Desde el terremoto, Berlusconi ha estado inmerso en un escándalo sobre su vida privada, que estalló cuando su esposa Veronica anunció a principios de mayo que pedía el divorcio por sus infidelidades, y lo acusó de "frecuentar a menores".

Los fuertes índices de popularidad de Berlusconi se han visto poco afectados por el escándalo, cayendo cuatro puntos desde mayo a un 49 por ciento, según una encuesta publicada el mes pasado.

Pero los analistas advierten de que su respaldo se puede ver seriamente mermado si no mantiene las promesas a las víctimas del terremoto o sigue subiendo el desempleo.