30 de octubre de 2016

Pedro Vargas, el ruiseñor de las Américas

CIUDAD DE MÉXICO, 30 Oct. (Notimérica) -

Es imposible hacer referencia a la Época de Oro del cine mexicano comprendida entre 1936 y 1959 sin nombrar a uno de los grandes cantantes y actores de la historia del país, Pedro Vargas, de quien se cumplen 27 años de su fallecimiento, el 30 de octubre de 1989.

También conocido bajo el nombre de 'El ruiseñor de las Américas', 'El tenor continental' o 'El Samurái de la Canción', Vargas participó a lo largo de su trayectoria profesional en más de 70 películas, además de haber sido uno de los principales intérpretes del compositor de boleros Agustín Lara.

Las raíces artísticas las descubrió siendo bien pequeño, a la edad de 7 años, cuando cantaba en el coro de la iglesia de la ciudad de San Miguel de Allende. Este primer paso musical le llevó a la capital, Ciudad de México, donde pronto comenzó a ofrecer varias serenatas en el Colegio Francés de La Salle.

Allí fue donde le concedieron una beca para estudiar clases de piano y solfeo durante su formación en secundaria hasta bachillerato. También, durante este período, varios profesores se ofrecieron para darle clases gratuitas debido al enorme talento del artista a pesar de su temprana edad.

Unos años más tarde, en 1928, tuvo la oportunidad de participar en la ópera 'Caballería Rusticana' en el Teatro Esperanza Iris. A partir de ese momento, Vargas 'voló' como el ruiseñor por el que era conocido, al viajar a Estados Unidos para participar en la gira de la Orquesta Típica de Miguel Lerdo Tejada.

La decisión de visitar el país vecino no fue fácil, ya que valoraba otra oferta en la que podría participar en la famosa pieza 'El Barbero de Sevilla' de Rossini junto a la famosa soprano Ángeles Otein, una oportunidad que prefirió dejar de lado.

Asimismo, visitó algunos países de Iberoamérica, entre ellos, Argentina. En su capital, Buenos Aires, grabó para el mítico sello RCA Víctor --fundada como RCA Records y actualmente fusionada con Sony Music Entertainment-- dos temas de su autoría junto con los músicos José Agüeros y Elvino Vardaro: 'Porteñita mía' y 'Me fui'.

Este país fue el primero de una larga lista de territorios iberoamericanos, entre los que destacan Perú, Colombia y Venezuela. Sin embargo, volvió a su país natal en 1930 para grabar en la Brunswick Records pero fue con la Victor con la que grabó cerca de 3.000 canciones diferentes a partir de la firma de un contrato por más de 50 años.

DE LA ÓPERA A LA MÚSICA POPULAR

A pesar de haberse iniciado en el mundo de la música en la rama de la ópera como cantante tenor que era, Vargas optó finalmente por la música popular, a través de la cual se asoció con Agustín Lara. Vargas puso voz a la música de este artista durante la etapa comprendida entre 1930 y 1936, año en el que inició un nuevo período como solista.

El método interpretativo de ambos tenía un punto peculiar, ya que Vargas debía aprenderse la letra a la segunda escucha para cantarla de memoria en la tercera toma.

El mexicano recorrió desde sus inicios varios lugares del mundo entre ellos, Cuba, un país que consideraba como su segunda patria. "A Cuba le debo haber sentido por primera vez el cariño de un público que no fuera el de mi país", llegó a comentar en una ocasión.

Lo cierto es que 'El samurái de la canción', como era llamado en México, cantó en los más prestigiosos teatros del mundo con su estilo original y fácilmente reconocible, marcando generaciones de cantantes en toda América, además de que llegó al plano cinematográfico con la interpretación de 'Flores Negras', en la película de Sergio Karlo 'Los chicos de la prensa' (1937).

También apareció en 'El caballo de mi general' de Walt Disney (1953), sumando una interpretación más a la lista de sus innumerables colaboraciones a lo largo de su trayectoria personal y profesional, algo que en la actualidad le lleva a ser considerado uno de los grandes rostros de esta Época de Oro de México.