28 de septiembre de 2015

El Rock in Río se despide de Brasil hasta 2017 y sueña con Bruce Springsteen

RÍO DE JANEIRO, 28 Sep. (Notimérica) -

El Rock in Río cerró sus puertas este domingo después de que casi 600.000 personas disfrutaran de siete días de música; todo un éxito, para el ideólogo del festival, Roberto Medina, que ya ha anunciado que para la edición de 2017 espera contar con Bruce Springsteen.

La edición del 30 aniversario del Rock in Río fue calificada por muchos críticos como uno de los peores carteles de la historia del festival: Queen con Adam Lambert, Metallica, Elton John, Rod Stewart, System of a Down, Slipknot, Rihanna y Katy Perry han sido las principales atracciones.

El creador del certamen, en cambio, aseguró este fin de semana que él no hace el festival para los críticos y que las encuestas de opinión internas revelan un índice de satisfacción del 9,3 sobre diez, aunque también anunció algunos cambios de cara a las próximas ediciones previstas para Río de Janeiro, en 2017 y 2019.

La primera de ellas es ajustar un poco el aforo, reduciendo en 5.000 los 85.000 espectadores actuales que pisan cada día el recinto, en aras de una mayor comodidad, aunque la medida aún está siendo estudiada porque podría tener efectos negativos en el precio de las entradas.

Las otras novedades tienen que ver con el cartel, ya que Medina se ha propuesto recuperar un poco el espíritu más rockero de los inicios y quiere contar de nuevo con Bruce Springsteen, que ya actuó en la edición de 2013: "Sólo depende de él", aseguró, y también anunció que intentará traer a Río a AC/DC, que en esta ocasión no pudieron tocar por problemas de agenda.

Además, se espera que para 2017 se hayan solucionado gran parte de los problemas de movilidad: la 'Ciudad del Rock' está situada a 30 kilómetros del centro de Río, sin acceso por metro y con gran parte de las carreteras de la zona tomadas por las obras olímpicas.

Dentro de dos años habrá más carriles en las vías de acceso y nuevas estaciones de BRT (carril único de bus), lo que se espera que ayude a reducir los atascos, ya que estos días el público que llegaba en transporte público desde el centro o la zona sur de la ciudad podía emplear fácilmente entre dos y tres horas de viaje.

El empresario también remarcó que se consolida la presencia internacional del festival: además de las ediciones de Lisboa, Madrid y Las Vegas el certamen está valorando ahora la posibilidad de desembarcar en Oriente Medio, pues ya existen conversaciones sobre Qatar y Oriente Medio.

Medina desveló que había un plan para llevar el Rock in Río a Argentina -"pero allí la economía está bloqueada"- incluso a China, una opción que también se desestimó porque los organizadores querían asegurarse de que los artistas no harían discursos políticos en sus actuaciones.