29 de mayo de 2007

Argentina.-Médico de la selección argentina defiende el veto de la FIFA a los partidos a más de 2.500 metros de altura

"Si no se realiza la adaptación indispensable, es otorgar ventajas deportivas, con lo cual se vulnera el juego limpio"

BUENOS AIRES, 29 May. (EP/AP) -

El director del departamento médico de selecciones nacionales de Argentina, Raúl Madero, defendió el veto de la FIFA a jugar partidos internacionales en estadios a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar al afirmar que competir en esas condiciones es "muy perjudicial" para la salud de los futbolistas.

"Los estudios demuestran que jugar a más de 2.500 metros produce alcalosis (alcanicidad excesiva en la sangre), circunstancia que provoca cefaleas, mareos, nauseas, alteraciones gastrointestinales y fatiga. En tales circunstancias, se incrementan las posibilidades de lesiones de los futbolistas", opinó el médico en declaraciones al web de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

Bolivia, Ecuador, Perú y Colombia, directos perjudicados, reaccionaron con indignación ante la resolución de la FIFA y sospechan que las federaciones de Argentina y Brasil tuvieron algo que ver ya que indirectamente sus seleccionados se ven favorecidos por la medida.

Hasta el momento Madero fue la única voz oficial desde la AFA que se pronunció sobre el tema. Su presidente, Julio Grondona, se excusó de opinar cuando fue consultado por la prensa local.

"En mi condición de médico, soy de los que opinan que si no se toman recaudos, jugar en la altura es muy perjudicial para la salud de los futbolistas", afirmó Madero, quien también integra la comisión médica de la FIFA.

Sin embargo aclaró que se puede jugar en la altura siempre y cuando los equipos del llano tengan un tiempo de adaptación. "Esto significa dos semanas para jugar entre 2.500 y 3.000 metros, tres para hacerlo entre 3.000 y 3.500 y cuatro a más de 3.500".

"Si no se realiza la adaptación indispensable, para los hombres del llano jugar a más de 2.500 de altura es otorgar ventajas deportivas, con lo cual se vulnera el juego limpio, algo que la FIFA defiende a ultranza", advirtió.

"Acepto que esta decisión va a ser cuestionada por algunos países, pero esto no tiene por finalidad perjudicar a nadie. Simplemente, tiende a cuidar la salud de los protagonistas del juego", concluyó.