1 de julio de 2009

ENTREVISTA-CICLISMO-Director Tour remarca lucha contra el dopaje

Por Julien Pretot

PARIS (Reuters/EP) - El ciclismo es un pionero en la lucha contra el dopaje, pero es un deporte al que se trata con injusticia, sostiene Christian Prudhomme, director del Tour de Francia.

En la edición 2009 de la competencia, que comienza el sábado en Mónaco, se llevarán a cabo más de 500 controles para descubrir si los deportistas utilizan sustancias prohibidas, dijo Prudhomme en una entrevista a Reuters.

"En este ámbito, el ciclismo es un precursor", asegura, señalando que el deporte fue el primero en llevar a cabo pruebas de sangre en 1997 y una prueba de detección de eritropoyetina (EPO) en el 2001.

En un movimiento único, la Unión Ciclista Internacional (UCI) lanzó el año pasado los denominados pasaportes biológicos, recogiendo muestras de sangre de todos los ciclistas profesionales para crear un perfil médico que puede compararse con los datos registrados en las pruebas de dopaje.

A principios de este mes, la UCI adoptó procedimientos disciplinarios contra cinco ciclistas después de que sus expertos revisaran sus datos en el pasaporte biológico.

Pero Prudhomme cree que los esfuerzos del ciclismo no han sido retribuidos.

"Somos transparentes y se nos ha destruido. No es justo", asegura.

Según Prudhomme, el ciclismo se ha visto afectado por escándalos de dopaje porque en el fondo busca a quienes hacen trampas.

"Es lo que pasa con la policía en la lucha contra la delincuencia. Cuando se combate, se encuentran culpables. Si uno busca, encuentra. Es tan simple como eso", destacó.

CONTROLES RETROACTIVOS

Recordando el Tour de Francia del año pasado, Prudhomme sostiene: "Aquellos que pensaron salirse con la suya, finalmente pagaron por ello".

El italiano Leonardo Piepoli, el alemán Stefan Schumacher y el austríaco Bernhard Kohl fueron suspendidos tras dar positivo en pruebas retroactivas tras usar EPO de nueva generación durante la carrera.

Prudhomme, quien tomó las riendas de la carrera de ciclismo más importante del mundo en 2006, considera que la mayoría es más honrada que lo que solía ser.

"Me siento aliviado cuando oigo a Pierre Bordry (presidente de la Agencia Francesa de Lucha Antidopaje, AFLD) decir que la mayoría de los corredores están limpios", dice.

Este año, la AFLD y la UCI trabajarán juntas para acabar con este problema, realizando pruebas de sangre a cada uno de los competidores antes del inicio de la carrera.

"Esta es una manera de proteger a la gran mayoría de los que no hacen trampas", expresa Prudhomme.

Con una ruta establecida para crear sorpresas, Prudhomme espera que el Tour sea imprevisible.

"En la París-Niza, seis de las ocho etapas no fueron planificadas. Si pudiéramos tener sólo la mitad de eso, sería genial", confiesa.

Prudhomme cree que la imprevisibilidad del Tour podría empezar el sábado con la prueba contrarreloj de 15,5 kilómetros.

"No se gana el Tour en Mónaco, pero se puede perder allí", asegura.

"Si te accidentas en una contrarreloj quedas fuera, lo que no sería el caso si se tratara de un prólogo", explica.

Las normas establecen que si un pedalista se estrella en un prólogo (una prueba contrarreloj de menos de ocho kilómetros) puede tomar el liderato en la siguiente etapa, algo que no se aplica en una carrera contrarreloj.