26 de julio de 2009

F1-Choque de Massa devuelve atención al tema de la seguridad

Por Alan Baldwin

BUDAPEST (Reuters/EP) - El grave accidente sufrido por el piloto brasileño Felipe Massa durante la clasificación del Gran Premio de Hungría sirvió para recordar que la Fórmula Uno nunca puede garantizar una total seguridad, a pesar de los grandes avances logrados en años recientes.

La F1 no ha registrado ninguna muerte desde que el compatriota de Massa y triple campeón Ayrton Senna pereció en el Gran Premio de San Marino de 1994, aunque sí ha habido algún incidente similar en los últimos años.

"Evidentemente todos estamos muy contentos de no habernos enfrentado a ningún accidente serio", dijo el director de McLaren, Martin Whitmarsh.

"Obviamente, 1994 fue una llamada de atención masiva para todos los que estábamos en la Fórmula Uno en aquel momento. Todo el mundo, los equipos y la FIA (el órgano de gobierno), contribuyeron a dar enormes pasos adelante en seguridad y creo que debemos hacerlo de nuevo", agregó.

El directivo de McLaren hizo además una autocrítica respecto a las preocupaciones que se instauraron en la categoría en el último tiempo.

"En la Fórmula Uno quizás hemos estado demasiado concentrados en la política. Tenemos que volver al campeonato, a la lucha, el espectáculo y la seguridad", remarcó Whitmarsh.

La condición de Massa, piloto de Ferrari, era estable el domingo después de someterse a una operación en la cabeza, donde recibió un golpe por parte de una pieza metálica, de casi un kilo de peso, que se había desprendido segundos antes del Brawn GP de su compatriota Rubens Barrichello.

NO ES CASUALIDAD

El accidente del sábado se produjo a menos de una semana después de que el británico de 18 años Henry Surtees, hijo del ex campeón del mundo de F1 en 1964, John Surtees, muriera después de que un neumático lo golpeara en la cabeza durante una carrera de Fórmula 2 en Brads Hatch.

"Honestamente, no creo en las casualidades", afirmó Barrichello, el único de los actuales pilotos de F1 que estaba en activo cuando murió Senna.

"Las cosas ocurren por una razón y creo que ése es el segundo mensaje. Imola fue un mensaje. Los coches han mejorado. Desafortunadamente, perdimos a un chico, lo que es tremendamente triste. No es una coincidencia que las cosas ocurran en este momento", continuó.

Las medidas de seguridad han mejorado enormemente desde 1994, con los dispositivos de seguridad HANS en la cabeza y el cuello, mejoras en la cabina y cascos más fuertes.

De todas maneras, el Gran Premio de Hungría dejó una sensación de que se necesita hacer algo más.

Pero qué exactamente, esa es la pregunta.

"Tenemos que mantener una perspectiva sobre esto", destacó el propietario de Brawn GP, Ross Brawn, ex director técnico de Ferrari.

"A partir de lo visto el pasado y actual fin de semana, necesitamos hacer un estudio propio para ver si hay necesidad de hacer algo. Tenemos que digerir lo sucedido y entenderlo bien. Sin conocer los detalles, parecería que el trabajo hecho en los cascos los últimos años fue esencial en este caso, añadió.

(Traducido por la Redacción de Madrid; Editado en español por Marion Giraldo)