23 de marzo de 2011

F1-El gran desafío de Red Bull es mantenerse en la cima

Por Alan Baldwin

LONDRES (Reuters/EP) - La Fórmula Uno tiene cuatro pilotos novatos este año y sólo uno, el mexicano de Sauber Sergio Pérez, es más joven que el campeón del mundo, Sebastian Vettel.

Esto no es extraño si se tiene en cuenta que el alemán de 23 años, considerado por muchos en la F1 como un niño prodigio, ha logrado un rápido ascenso en la máxima categoría del automovilismo mundial para hacer olvidar lo joven que es.

Vettel todavía se ve y se comporta a veces como un niño descarado, pero el alemán es el piloto más joven de la historia en lograr puntos, conseguir una "pole" y ganar una carrera, mostrando sin duda una gran madurez para su edad.

Todo esto se hizo evidente días atrás, cuando Red Bull anunció que el alemán había ampliado su contrato con la escudería hasta el final de 2014, después de haber realizado el mismo las negociaciones, sin la ayuda de un representante.

"El hecho de que alguien tan joven controle su propio destino en la forma en que lo hace es muy sorprendente", dijo a periodistas el jefe del equipo, Christian Horner, antes de la carrera que abre la temporada este fin de semana en Australia.

"El no tiene un gran grupo de gestión u organización diciéndole qué hacer o dónde hacerlo. Es muy dueño de sí mismo y toma sus propias decisiones", agregó.

Vettel cometió algunos grandes errores el año pasado y fue apodado el "muchacho accidente" por el jefe de McLaren, Martin Whitmarsh, después de una polémica colisión con el entonces campeón, Jenson Button.

GOLPE DE SUERTE

En ocasiones, Vettel también se vio defraudado por su monoplaza. De hecho, cuando la situación parecía verdaderamente sombría, el joven alemán realmente sacó a relucir su fuerza interior.

"Si nos fijamos en la forma en que se desempeñó en las últimas cinco carreras, especialmente después de Corea del Sur, donde todos quedamos convencidos de que Fernando (Alonso, de Ferrari) acababa de tomar una ventaja inalcanzable, el más optimista fue Sebastian", dijo Horner.

"El no se dio por vencido, nunca dejó de creer que podía hacerlo", agregó.

Red Bull ganó nueve carreras la temporada pasada, de las cuales Vettel triunfó en cinco, y largó 15 veces desde la "pole position", logrando cuatro "uno-dos".

Su éxito para lograr dos campeonatos, sus primeros títulos en la F1, se puede atribuir al fuerte trabajo de equipo, a los considerables recursos dispuestos, un gran monoplaza diseñado por Adrian Newey y a contar con dos pilotos muy competitivos.

Aquellos que pensaban que Red Bull estaba más preocupado como compañía al ingresar en la F1 de intentar aumentar sus ventas de latas de bebidas energética y pasar un buen rato, se tendrán que arrepentir, si es que ya no lo hicieron.

La extensión del contrato de Vettel envió una señal clara de que Red Bull será un rival serio en el largo plazo.

"Creo que Red Bull ha demostrado que no es una casualidad. Recorrimos un largo camino en un espacio de tiempo corto", dijo Horner, que también comprometió su futuro con el equipo.

"Mi objetivo y el enfoque es, después de haber logrado lo que muchos creían que era insuperable, seguir adelante y repetirlo", agregó.

Horner destacó el hecho de que Red Bull ya llegó a la cima, pero dijo que lo complicado era mantenerse en el tiempo.

"La mitad del desafío es llegar allí. El desafío más grande es mantenerse. En gran medida ese es nuestro objetivo y el reto para este año (...) Estamos dispuestos a demostrar que no fue un golpe de suerte", sostuvo.

BUEN INVIERNO

El nuevo monoplaza de Red Bull se vio rápido y fiable en las pruebas de pretemporada, pero pese a esto sus rivales están preocupados de que los campeones se hayan estado guardando algo para no parecer demasiado dominantes.

Vettel es aguerrido y exuda la confianza que da tener el monoplaza número uno, mientras el australiano Mark Webber tendrá que demostrar que no quedó mal anímicamente después de perder el título el año pasado, justo cuando parecía mejor situado para lograrlo que el alemán.

Sin embargo, para Horner, Vettel todavía tiene hambre de triunfo y en particular en Melbourne.

"Mark tuvo un buen invierno (boreal). Volvió totalmente concentrado (...) después de la decepción del año pasado y creo que comenzará el 2011 con la motivación más alta que nunca", dijo Horner.

Webber acusó al equipo de favorecer a Vettel la temporada pasada, donde se calificó a sí mismo como el número dos, algo irónico ahora realmente cuando tiene el número dos en su auto. Pero Horner dijo que ambas partes habían aprendido.

"Es evidente que las cosas estallaron un poco durante el año pasado en un par de ocasiones.. Es bastante singular estar dentro de un equipo donde ambos sujetos van por el título mundial. Con eso se añaden presiones", comentó.

"Ambos pilotos aprendieron de eso. Creo que el equipo aprendió de eso y creo que como grupo estamos mejor preparados", concluyó.