21 de junio de 2006

Fútbol/Mundial.- Portugal se asegura el primer puesto ante un México que mereció más

GELSENKIRCHEN (ALEMANIA), 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

Portugal selló su billete a los octavos de final del Mundial de Alemania 2006 como primera del grupo D tras superar (2-1) a una México que hizo méritos, a pesar de su derrota, para estar también en la siguiente ronda.

El empate de Angola ante Irán dejaba claro que las dos plazas para octavos correspondían a los protagonistas de este encuentro, pero no privó de que se viviera un partido lleno de intensidad y en el que México nunca se entregó a su suerte a pesar de que todo estuvo en su contra desde muy pronto.

Y es que los portugueses se encontraron con un premio igual demasiado grande a lo realizado en los primeros minutos, pero bien es cierto que supieron aprovechar la falta de solidez en la zona defensiva de su rival.

Simao aprovechó una pérdida en la zona de peligro, el centro del campo, para pillar a la defensa de los de Lavolpe desarmada y poner un preciso servicio a Maniche, que abría el marcador cuando apenas se llevaban seis minutos.

Fue una muestra de la intensidad, de un lado a otro sin parar, que tuvo el choque. Así, un penalti por una mano de Márquez, permitía a Simao poner un 2-0 que complicaba un poco más las cosas para los mexicanos.

Pero no se vino abajo México y respondió rápidamente. Lavolpe cuenta con un equipo más que aseado, con toque en el centro del campo y velocidad arriba, y tiró de su mejor repertorio para intentar cambiar su suerte.

Y es que los dos goles, más que acrecentar el dominio de los lusos, despertó el fútbol de México. El gol de Fonseca, al menos en parte, sirvió para nivelar las cosas antes del descanso (2-1) y pagar el esfuerzo realizado.

UN MEXICO VOLCADO EN BUSCA DEL EMPATE.

No cambió mucho el panorama tras la reanudación, ya que los de Lavolpe acrecentaron todavía más su dominio. La entrada de Zinha dio además un aire más ofensivo a un equipo volcado, a pesar de que el resultado en el Angola-Irán nunca hizo peligrar su clasificación, en busca del empate.

Lo tuvieron en un penalti cometido por el valencianista Miguel, pero Omar Bravo lo lanzó a las nubes. No cayó de todas maneras el desánimo en los mexicanos, ni incluso cuando se quedaron con un hombre menos por la expulsión, algo rigurosa tras dejarse caer por una carga dentro del área, de Rodríguez.

La entrega mexicana, que incluso con diez no pensó nunca en conservar ese marcador consciente de que la diferencia de goles jugaba a su favor, fue total hasta el pitido final, pero el marcador ya no se movió.