1 de julio de 2013

Jugadores de la NBA se retiran después de un desgarro del tendón de Aquiles

Por Kerry Grens

NUEVA YORK (Reuters Health) - Un estudio revela que muchos jugadores de básquet profesionales que sufren una rotura del tendón de Aquiles no vuelven a jugar otra temporada.

Los autores hallaron también que los que regresan al campo después de esa lesión tienden a hacerlo con un rendimiento más bajo que antes.

"Si uno sigue el deporte, se puede ver cuán dañina es esa lesión para los jugadores", dijo el autor principal del estudio, doctor Douglas Cerynik, de la Facultad de Medicina de Drexel University, Filadelfia.

En abril, una ruptura del tendón de Aquiles durante un partido contra los State Golden le puso fin a la temporada de la estrella de Los Angeles Lakers, Kobe Bryant.

El tendón une la parte posterior del tobillo con el talón. Los desgarros se reparan con cirugía, seguida de un período de rehabilitación.

El equipo de Cerynik reunió información de comunicados de prensa, informes de lesiones y perfiles de los jugadores.

En el período 1988-2011, 18 jugadores de la Asociación Nacional de Básquet (NBA, por su sigla en inglés) tuvieron una ruptura del tendón. Siete de ellos nunca volvieron a jugar.

Esto no debería sorprender por la edad de los jugadores lesionados, según señaló el doctor Brian Sennett, jefe de medicina deportiva de University of Pennsylvania, Filadelfia, y que no participó del estudio. Es que todos tenían casi 30 años, cuando la edad promedio de los jugadores es 27 años.

"Están empezando a recorrer el final de sus carreras y, probablemente, no sean deportivamente longevos. De modo que, cuando pierden algo de rendimiento, a veces piensen en retirarse", dijo Sennett.

El rendimiento general de los 11 jugadores que volvieron a jugar básquet se redujo después de la lesión.

El equipo utilizó una escala llamada "calificación de la eficiencia del jugador" para evaluar su rendimiento en el campo.

Después de la lesión, los ocho jugadores que volvieron al campo durante por lo menos dos temporadas, alcanzaron una calificación de 11,69 puntos, menos que el valor previo a la lesión (16,1).

En cambio, en los jugadores de la misma edad y con una calificación similar, pero sin una lesión del tendón de Aquiles, el rendimiento se redujo apenas un punto.

Aun así, todos los jugadores, lesionados o no, parecían rendir igual en los rebotes, los lanzamientos y otros movimientos con saltos repentinos que involucran al tendón de Aquiles.

Esto sugiere que el desgarro del tendón afectaría el rendimiento general y no especialmente las habilidades físicas más exigentes del deporte, según publica el equipo en The American Journal of Sports Medicine.

FUENTE: The American Journal of Sports Medicine, online 3 de junio del 2013.