BRASIL, 9  (Reuters/EP)

      La historia dice que los Mundiales que se disputan en América Latina se quedan en casa, un gran aliciente para las potencias futbolísticas de la región como Brasil, Argentina y Uruguay de cara al torneo que comienza esta semana.

   Y para que continúe siendo así, los gigantes sudamericanos deberán superar a duros rivales como España, el actual campeón que busca un histórico póker de títulos, o la temible pero a la vez irregular Alemania.

   España parece el mayor desafío, no solamente por su poderío sino porque es la única selección europea que levantó el trofeo como "visitante" en Sudáfrica 2010.

   El equipo del entrenador Vicente del Bosque intentará extender una increíble racha de títulos tras la celebración de hace cuatro años en el estadio Soccer City y la Eurocopa 2012.

   Pero la "Roja" no será el único rival de cuidado. Alemania, semifinalista en los últimos dos Mundiales, es un adversario de temer. Una generación de grandes jugadores está lista para dar el gran salto, aunque en los últimos meses sus actuaciones han dejado más dudas que certezas.

   "Los favoritos son los de siempre", dijo el lateral argentino Pablo Zabaleta.

   "Personalmente creo que una de las selecciones que puede dar la sorpresa, por calidad individual, es Bélgica", opinó. "Tienen una generación de jugadores de gran calidad".

   Holanda es otro contendiente de peso, como demostró con los buenos resultados en la fase final de preparación. Las variantes técnicas ensayadas por el entrador Louis Van Gaal no terminan sin embargo de convencer en la cancha.

   Otras potencias como Italia y Francia buscarán repetir la gloria del pasado, mientras que Costa de Marfil y Camerún buscarán ir un paso más allá y clasificar a semifinales por primera vez en su historia.

   "Estoy muy orgulloso de ser africano", dijo el astro marfileño Yaya Touré. "Quiero defender al pueblo africano y mostrarle al mundo que los jugadores africanos pueden ser tan buenos como los europeos y los sudamericanos".

UN MUNDIAL DE DESAFIOS

   Brasil, además, está bajo presión de la hinchada por saldar una deuda histórica: celebrar por primera vez como local tras la derrota en la final de 1950 ante Uruguay en el "Maracanazo", uno de los más profundos traumas de la historia moderna del país.

   Brasil abrirá el 12 de junio el Mundial ante Croacia en el  Arena Corinthians de Sao Paulo y la fiesta se desparramará por 12 ciudades del país.

   Uno de los grandes desafíos que tendrán los equipos es la movilidad, pues entre partido y partido deberán recorrer un país de dimensiones continentales.

   Para complicar más las cosas, algunas selecciones jugarán un partido en un clima templado y luego viajarán al bestial calor y  la humedad de la región amazónica, donde, para completar el panorama, hay encuentros en el horario más caluroso del día.

   Brasil tiene la ventaja de jugar como anfitrión y Argentina  está tan cerca que contará con un apoyo masivo en las tribunas. Pero además de eso tienen algo de lo que pocos equipos pueden presumir: un plantel prácticamente sin problemas físicos.

   Varias selecciones han sufrido en las últimas semanas serios reveses por lesiones de jugadores, trastocando los planes de los técnicos a pocos días el Mundial.

   Colombia no tuvo más remedio que descartar la semana pasada a su estrella Radamel Falcao García, quien no se recuperó de una lesión de rodilla. Y el viernes el francés Franck Ribery se sumó a la lista de bajas por un problema de espalda.

   Otros como el uruguayo Luis Suárez, el chileno Arturo Vidal, el portugués Cristiano Ronaldo, el holandés Robin Van Persie y el español Diego Costa llegarán al Mundial con lo justo.

ESTRELLAS DEL SUR

   Argentina y Brasil también tienen en sus filas a las que seguramente serán las grandes figuras del Mundial: Neymar y Messi. Tras una temporada floja y en la que ambos sufrieron problemas físicos en el Barcelona, ambos se preparan con todo.

   Neymar deslumbró la semana pasada durante un amistoso contra Panamá, asumiendo el liderazgo de la "verdeamarela" del técnico Luiz Felipe Scolari, aunque el viernes no se salvó de los abucheos en una pálida actuación del equipo ante Serbia.

   Y Messi podría cumplir finalmente lo que muchos le reclaman: que brille en un Mundial para entrar al panteón de los mejores de la historia.

   "Es imposible no ser messidependiente", dijo el mediocampista argentino Javier Mascherano.

   "Tenés al mejor del mundo y si no dependés de él ¿de quién entonces? (...) Si tenés al mejor vas a tratar de exprimirlo al máximo. Messi tiene que sentir que jugamos para él para que explote sus virtudes", añadió.

PROBLEMAS A LA VISTA

   Pero aunque la historia esté de su lado, los sudamericanos no pueden confiarse.

   Uruguay tendrá dos durísimos exámenes en la primera ronda, cuando se mida con Inglaterra e Italia por el Grupo D, donde también enfrentará a Costa Rica.

   Otro que no tendrá las cosas fáciles es Chile, que debutará ante Australia en el Grupo B pero luego se verá las caras con el campeón España y Holanda, finalista en 2010.

   Brasil enfrentará en la primera fase a México, que tuvo una pésima eliminatoria y tampoco ha brillado en los amistosos pero en los últimos años fue un hueso duro de roer para el "scratch". Sus otros rivales en el Grupo A serán Croacia y Camerún.

   Argentina es la única que parece tener un camino despejado, tras salir sorteada en el Grupo F junto con Irán, Nigeria y la debutante Bosnia de Edin Dzeko.

   Y Colombia deberá pelear por su sobrevivencia en el duro Grupo C contra Costa de Marfil, Grecia y Japón. Pese a lo complicado del sorteo, tendrá una ayuda extra: sus hinchas son los sudamericanos que más boletos compraron, por lo que el equipo del entrenador José Pekerman se sentirá arropado con los colores amarillo, rojo y azul cada vez que salte al campo.

   Honduras y Ecuador, en tanto, chocarán con Francia y la peligrosa Suiza en el Grupo E.

   Utilizando un modelo estadístico basado en los resultados de 14.000 partidos, el banco de inversión Goldman Sachs predijo que Brasil vencerá a Argentina en la final.

   Pero la verdad se sabrá recién cuando la "brazuca", la pelota del Mundial, eche a rodar en la tarde del jueves.

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