La Policía ultima detalles por el River-Boca: del control con pulseras de colores a los ultras locales y el post-partido

La Policía ultima detalles por el River-Boca: del control con pulseras de colores a los ultras locales y el post-partido
7 de diciembre de 2018 EUROPA PRESS

MADRID, 7 Dic. (OTR/PRESS/Notimérica) -

La Policía Nacional ha celebrado una reunión para ultimar los detalles del dispositivo de seguridad en torno a la final de la Copa de Libertadores del domingo en el estadio Santiago Bernabéu entre River Plate y Boca Juniors.

Se han tratado aspectos como el acceso al estadio de aficionados previa identificación con las pulseras de colores y su entrada, así como la posible aparición de ultras locales en los aledaños o el post-partido, principalmente por el regreso el lunes en dos vuelos chárter de aficionados venidos de Argentina. La mayoría de estos aficionados no tiene alojamiento hotelero para pasar la noche.

El 'briefing' en el Complejo de Canillas de Madrid lo ha liderado el comisario general de Seguridad Ciudadana, Juan Carlos Castro Estévez, contando con la asistencia del responsable de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y de otros tantos mandos al frente de un despliegue de 2.054 policías nacionales.

La reunión se ha celebrado en el salón de actos del Complejo de Canillas, que ha vivido una tarde de constante trasiego de furgonetas logotipadas y de agentes de la Policía Nacional. La mitad de los agentes movilizados son de fuera de Madrid, a los que hay que sumar 1.700 de seguridad privada del Real Madrid --de ellos, 500 auxiliares-- y otros tantos de Policía Local, Cruz Roja o Samur, hasta sumar un total de 4.000 efectivos.

Castro Estévez ha insuflado ánimos convencido de que el partido se disputará con normalidad y sin disturbios o altercados reseñables, abundando en lo expuesto por la mañana en la reunión en la Delegación del Gobierno de Madrid. "Es un dispositivo a la altura de los mayores retos de seguridad que hemos tenido", ha comentado el comisario principal ante una nutrida representación de prensa, sobre todo internacional.

PREOCUPA LA CELEBRACIÓN Y LA NOCHE DEL DOMINGO

El jefe de la Comisaría de Seguridad Ciudadana ha reconocido que la noche del domingo al lunes es "peligrosa" debido a que finalmente no se ha conseguido que dos vuelos chárter desde Argentina regresen a este país al término del partido.

Es en los vuelos en los que viaja el grueso de las aficiones de River y Boca venidas desde Argentina, entre ellos los hinchas más radicales --dos de los 500 que se esperan ya han sido deportados en el aeropuerto de Madrid--. Los aviones regresan el lunes día 10 a las 12.30 y a las 14.30 horas. "En teoría es donde pueden venir los más peligrosos", ha comentado.

Los responsables policiales han recordado que se establecerán tres cordones de seguridad perimetrales en los aledaños del estadio, con controles a fondo a cada aficionado que quiera acceder al Bernabéu. Para pasar esos controles se tiene que enseñar la entrada y una pulsera que previamente se habrá facilitado en las 'fan zone' habilitadas para cada equipo: roja para River y azul para Boca.

"Sin pulseras no se pasa", ha enfatizado el comisario Castro Estévez. La idea es que los seguidores de River accedan por la zona norte y los de Boca por el sur, sin mezclarse en ningún momento.

A esto se añade una preocupación extra, según la explicación de los mandos policiales, ya que tienen constancia de que hay miembros de Boca Juniors que se han citado en la previa con los Ultra Sur del Real Madrid, con quienes están hermanados. Habrá especial vigilancia por este motivo en la calle Marcelino Santa María.

Lo mismo ocurre entre los Bukaneros de Rayo Vallecano y los aficionados del River Plate, en este caso en la zona norte del Bernabéu. No se descarta el desplazamiento a Madrid de radicales de otras partes de España aunque, en cualquier caso, los hinchas más radicales que no hayan sido retenidos en Barajas tendrán una vigilancia especial, en lo que el argot policial se conoce como "quedar marcados". Uno de los aspectos más repetidos es que la Policía no podrá coartar el libre movimiento de los aficionados.

QUE LA CELEBRACIÓN SE ALARGUE EN EL BERNABÉU

La Policía quiere que la celebración del equipo ganador se alargue "todo lo posible" en el estadio Santiago Bernabéu al objeto de poder evacuar a la afición que salga derrotada --en el partido de ida quedaron empate a dos--. River continuaría con la celebración en la Puerta del Sol porque así lo han pedido ellos y Boca, tras barajarse Cibeles, lo hará finalmente en la Plaza de Colón. Tanto la diosa como Neptuno quedarán vallados de forma preventiva.

Se cuenta con el apoyo de doce colegas de la Policía argentina, seis por cada equipo, conocedores de los hinchas de perfil más peligroso. También utilizará la Policía a funcionarias mujeres para cachear a mujeres y niños y establecerá vallados para apartar a los aficionados durante el trayecto en autobús al estadio de ambos equipos. El partido de vuelta en Monumental de River se suspendió por los graves altercados protagonizados por el equipo local.

El partido se ha declarado de alto riesgo y al mismo ha confirmado que asistirá el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, además del de Argentina, Mauricio Macri, aunque para este segundo caso el viernes al mediodía no había confirmación oficial.

"Es un partido en seguridad similar a una final de Champions, aunque es cierto que es la primera vez que se toman medidas como cortar el Paseo de la Castellana", ha reconocido el comisario Castro Estévez. Las puertas del Bernabéu se abrirán a partir de las 17.30 horas del domingo, tres horas antes de que comience a rodar el balón.

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