9 de junio de 2006

Roland Garros.- Federer aguarda a Nadal en la final tras deshacerse de un lesionado Nalbandián

PARIS, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

El suizo Roger Federer se convirtió en el primer tenista que alcanzó la final en Roland Garros después de deshacerse del argentino David Nalbandián por 6-3, 4-6, 5-2 y retirada de su rival, con problemas físicos en las abdominales, después de una hora y 38 minutos de encuentro.

Una victoria que le permite a Federer, número uno del mundo, alcanzar por primera vez en su carrera la final en París y acercarse un poco más a su sueño de levantar la Copa de los Mosqueteros el próximo domingo.

Roland Garros es el único 'Grand Slam' que se le resiste al tenista helvético que en su palmarés presenta siete 'grandes'. Federer afronta un asalto que puede ser decisivo en su intento de convertirse en el sexto tenista en tener en su currículo los cuatro 'grandes', el último en conseguirlo fue Andre Agassi.

Acostumbrado a ver cumplir todos sus objetivos, Federer marcó en rojo la presente edición de Roland Garros. Trabajó sobre tierra batida y sus progresos los demostró en Montecarlo y Roma. Todo apuntaba a París y el número uno del mundo confesaba que el torneo parisino "comenzaba a ser una obsesión".

En la capital francesa no ha hecho más que confirmar los pronósticos. También favorecido porque en su camino no encontraba a auténticos especialistas sobre tierra batida. Todo eso se produjo hasta las semifinales, ronda que ya había alcanzado el año pasado.

Un partido en el que se encontraba a uno de sus rivales acérrimos, el argentino David Nalbandián, que curiosamente no conoce la victoria en un 'Grand Slam', uno de los dos tenistas que ha conseguido derrotarlo en el último año, el otro es Rafael Nadal.

Nalbandián aún recordaba su victoria en cinco sets en la última Copa Masters y durante los primeros 40 minutos del encuentro pareció estar en disposición de hacer naufragar nuevamente el sueño de Federer.

Se anotó el primer set y dominaba el segundo (3-0) ante un impreciso Federer. El suizo era un cúmulo de despropósitos. Numerosos errores no forzados ofrecían una imagen inhabitual del número uno del mundo. Aunque entonces saltaron las alarmas y apareció el 'rodillo' suizo'.

Cinco juegos consecutivos le servían a Federer para remontar el set. Se ponía por delante en el marcador al hacer una nueva rotura en el juego inicial de la tercera manga. Fue el momento cuando Nalbandián dio los primeros síntomas de que tenía problemas físicos.

Su servicio perdía efectividad después de que los dolores en los abdominales, que arrastró en las últimas jornadas, se intensificaran. A partir de entonces siempre fue a contracorriente hasta que en el 5-2, y tras ceder nuevamente su saque, terminaba por arrojar la toalla.

Federer daba un paso más, casi definitivo, hacia su 'sueño' de conquista en París y que únicamente está amenazado por su 'bestia negra', Rafael Nadal, al que nunca ha derrotado sobre tierra batida, que protagoniza la otra semifinal junto con Ivan Ljubicic.