25 de noviembre de 2013

ACTUALIZA 4-Oficialista Hernández aventaja en elección presidencial de Honduras

* Hernández, del Partido Nacional, obtiene 34.97 pct con primeros conteos

* Pero su rival Castro, esposa de derrocado Zelaya, se declara ganadora

* Oficialista promete desplegar más militares contra el narco

(Actualiza con primeros datos del Tribunal Supremo Electoral)

Por Miguel Angel Gutiérrez y Gustavo Palencia

TEGUCIGALPA, 24 nov, 25 Nov. (Reuters/EP) -

- El candidato conservador Juan Orlando Hernández se proclamó ganador de las elecciones presidenciales de Honduras después que resultados preliminares lo mostraran aventajando a su rival de izquierda, que también se declaró vencedora caldeando el ambiente en un país políticamente volátil.

Hernández, del gobernante Partido Nacional, obtenía un 34,97 por ciento de los voto. La izquierdista Xiomara Castro, esposa del derrocado ex presidente Manuel Zelaya, concentraba un 28,36 por ciento de los sufragios, según la autoridad electoral, con casi un cuarto del total de mesas de votación computado. El resto se distribuía entre otros seis candidatos.

"Dando gracias a Dios por este triunfo junto a mi hija", dijo Hernández, un abogado de 45 años, en su cuenta de Twitter, poco después de que se conocieran los resultados.

Poco antes de divulgadas las primeras cifras, Castro dijo que había ganado la elección con base a encuestas a bocas de urna y actas que manejaba su partido Libre.

"Claramente puedo decirles que soy la presidenta de Honduras", dijo la mujer ante periodistas y seguidores.

El escenario podría generar conflictos en uno de los países más violentos del mundo, que hace sólo cuatro años vio cómo un grupo de militares sacó a Zelaya del poder a punta de pistola.

Las autoridades electorales aclararon que todavía no estaba todo dicho.

"Con estos datos que tenemos no estamos reflejando tendencias, ni estamos declarando ganadores, son resultados preliminares", dijo el presidente del Tribunal Supremo Electoral, David Matamoros.

Hernández, un influyente político que comanda el Congreso y que algunos consideran pragmático y otros autoritario, basó su campaña en la propuesta de sacar más soldados a las calles para combatir la rampante violencia que ha llevado a Honduras a ser el país con la mayor tasa de homicidios del mundo.

El candidato representa la continuidad de los conservadores en el poder, que han manejado el destino de Honduras durante gran parte de la historia del empobrecido país.

Castro saltó a la arena política al liderar las marchas en protesta por el golpe de Estado contra su marido, a quien los partidos tradicionales acusaban de querer perpetuarse en el poder bajo la influencia de su amigo venezolano Hugo Chávez.

Sea quien sea el ganador, deberá enfrentar los problemas de delincuencia causados por pandillas o maras, a los que se sumó el rastro de violencia que dejan las poderosas organizaciones del narcotráfico mexicano.

MIEDO Y CRISIS ECONOMICA

Castro marchó por meses adelante en las encuestas, pero Hernández ganó terreno poco antes de los comicios con un impresionante aparato propagandístico.

La promesa del conservador de desplegar más militares en las calles preocupa a sus adversarios en un país con instituciones débiles y un pasado de abusos del Ejército sobre la población civil.

Pero una de las principales preocupaciones de los hondureños es el crimen. Los pandilleros y narcotraficantes extorsionan a los comerciantes, desde tiendas hasta vendedores de tortillas y chicles en mercados del país.

"El cáncer del crimen organizado permeó al sector justicia", dijo Hernández, un abogado de 45 años, en una reciente reunión con corresponsales. "Quien delinque, el Estado tiene que ponerlo en su sitio. Sencillo".

Si se consolida la ventaja de Hernández, el político también deberá lidiar con una crítica situación financiera y un déficit fiscal creciente, del 6 por ciento del Producto Interno Bruto en el 2012 y que el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que alcance al menos un 6,5 por ciento este año.

Tanto Hernández como Castro habían dicho que de llegar al poder buscarán algún tipo de acuerdo con el FMI para tratar de conjurar la crisis, aunque ambos han descartado devaluar la moneda local como sugiere el organismo.