28 de agosto de 2009

Ambas Coreas llegan a acuerdo sobre reunión familias divididas

Por Jon Herskovitz

SEUL (Reuters/EP) - Corea del Norte y Corea del Sur llegaron el viernes a un acuerdo para reanudar desde septiembre las reuniones de familias divididas por la guerra de hace cinco décadas, en momentos en que Pyongyang busca tender lazos a sus rivales mientras sufre el efecto de sanciones internacionales.

En otro gesto para descongelar lazos con un adversario tradicional, Corea del Norte envió la semana pasada una delegación a Estados Unidos para discutir la reanudación de la ayuda alimentaria no gubernamental enviada a Pyongyang, informó la agencia surcoreana Yonhap citando fuentes informadas.

Varios analistas han dicho que las recientes maniobras conciliatorias de Corea del Norte podrían buscar reforzar sus arcas, luego de que sanciones impuestas por Naciones Unidas después de un ensayo nuclear dificultaron su comercio de armas, fuente clave de ingresos para el empobrecido país.

"Los norcoreanos están usando tácticas estratégicas para sortear los problemas causados por su programa nuclear", dijo Yang Moo-jin, un profesor de la Universidad de Estudios Norcoreanos, en Corea del Sur.

El viernes, ambas Coreas acordaron que unas 100 familias de ambos lados de la frontera reanuden las reuniones entre el 26 de septiembre y el 1 de octubre.

Los encuentros tendrán lugar en el centro turístico norcoreano de Monte Kumgang, que es manejado por una afiliada del conglomerado surcoreano Hyundai Group, dijo en una declaración el Ministerio de Unificación de Corea del Sur.

"Las dos Coreas continuarán discutiendo temas humanitarios, incluyendo familias separadas, bajo el ideal de desarrollar relaciones entre ambos países", indicó la declaración.

Las altamente emotivas reuniones de familias que tienen a hermanos, padres y parientes en lados opuestos de la península, dividida luego del cese al fuego que detuvo la Guerra de Corea, comenzaron hace nueve años.

Corea del Sur ha estado presionando a su vecino del norte para que responda por más de 1.000 de sus ciudadanos que fueron secuestrados por el Estado comunista o eran prisioneros de guerra a los que no se les permitió regresar luego del cese de las hostilidades.

Corea del Norte suspendió las reuniones por su molestia ante las políticas del mandatario surcoreano, Lee Myung-bak, quien asumió el cargo hace unos 18 meses.

Poco después de asumir, Lee cortó la ayuda incondicional a Corea del Norte y dijo a Pyongyang que sólo se reanudaría el envío de fondos cuando ponga fin a su programa de armas nucleares.

Pyongyang puso fin este mes a su boicot al gobierno de Lee mediante el envío de una delegación a Seúl para su primer contacto desde que llegó al poder, mientras que sus medios oficiales suspendieron los insultos que durante meses dedicaron al mandatario.

Corea del Norte también liberó a dos periodistas estadounidenses, que habían sido condenadas por ingresar ilegalmente a su territorio, cuando el ex mandatario estadounidense Bill Clinton visitó Pyongyang en agosto y se reunió con el líder Kim Jong-il.