21 de septiembre de 2009

Argentina, aún sin acuerdo deuda incumplida: Boudou

Por Guido Nejamkis y Fiona Ortiz

BUENOS AIRES (Reuters/EP) - Argentina considera varias propuestas pero aún no alcanzó un acuerdo con los tenedores de deuda incumplida que no participaron en una reestructuración en 2005, dijo el lunes el ministro de Economía del país, Amado Boudou.

El funcionario precisó que mantiene contactos con fondos privados y con bancos tenedores de porciones de esa deuda, incluido el Barclays, indicando que Argentina, de alcanzar un acuerdo, empeorará la oferta de reestructuración que cuatro años atrás aceptó un 76 por ciento de los llamados "bonistas".

"Nosotros venimos manteniendo conversaciones con distintos grupos, tratando (tanto) con bancos importantes, como con fondos, que son los principales tenedores de estos bonos. (...) Todavía no hemos arribado a ninguna estrategia definitiva", dijo Boudou en un desayuno con corresponsales extranjeros.

"No hay nada definitivo todavía, estamos trabajando, estamos manteniendo reuniones, mucho menos (tenemos) una tasa de interés (...) o alguna fecha para un nuevo bono. Son cavilaciones", agregó Boudou para negar versiones que indicaban que Argentina ya había arribado a un acuerdo con los tenedores de deuda para reabrir el canje.

La deuda en cesación de pagos del país en manos de tenedores privados de bonos ronda los 30.000 millones de dólares. Argentina está prácticamente excluida de los mercados voluntarios de deuda desde que cayó en incumplimiento siete años atrás.

En el 2005, el país sudamericano concretó una monumental reestructuración de sus pasivos mediante una oferta unilateral que implicó un fuerte recorte de capital para los tenedores de bonos, algunos de los cuales rechazaron la propuesta.

El Gobierno busca regularizar su relación con los mercados financieros internacionales, que se rompió tras la cesación de pagos, y lograr acceso a los mercados internacionales de crédito.

El país enfrenta vencimientos de deuda de unos 13.000 millones de dólares en el 2010, que Boudou dijo podrán cumplirse sin dificultades, indicando que no sería difícil posponer algunos vencimientos canjeando por nuevos títulos deuda en poder de entes estatales.

DISTINCION

Boudou dijo que el Gobierno argentino busca diferenciar "a aquellos bonistas conocidos como fondos buitres, que han adquirido a precios muy bajos, simplemente para hacer juicio al país emisor", de quienes no entraron en el canje en el 2005 "simplemente por alguna recomendación o por alguna decisión que terminó demostrándose que fue equivocada".

Explicó que "para Argentina es muy distinto un tenedor de un bono que por un determinado motivo decidió no entrar en el canje del 2005 que uno que simplemente hizo compras de activos financieros para llevar adelante una estrategia hostil judicial".

Según la estrategia del país esbozada por el jefe de la cartera económica, "no se va a poder decir 'ustedes sí, ustedes no'", pero se daría "ciertos atributos" al diseño del instrumento financiero ofrecido a los tenedores de deuda de modo de que "se autoseleccionen si les convenga seguir uno u otro camino".

CLUB DE PARIS

Boudou señaló además que este año habrá oportunidades para resolver las obligaciones pendientes con el Club de París, que suman entre 6.700 millones de dólares y 8.000 millones de dólares.

"Respecto al Club de París, para nosotros es un paso muy importante. El Club de París es la conversión de deudas comerciales en deudas financieras y ahí, para nosotros es la importancia de poder avanzar en la solución a este tema", dijo el ministro.

El domingo el diario La Nación dijo que Argentina propondrá a ese foro cancelar en un plazo de cinco años la deuda que dejó de pagar en el 2001.

El año pasado, Argentina había anunciado el cancelamiento de su deuda incumplida con el Club de París con fondos provenientes de las reservas internacionales del Banco Central, pero el agravamiento de la crisis internacional llevó a descartar esa opción.

Boudou, quien descartó un pago en efectivo a los acreedores en ese foro, viajará esta semana a Pittsburgh para participar en la cumbre de líderes del grupo G-20 y allí mantendrá un encuentro con su par francesa, Christine Lagarde, para avanzar con el acuerdo.

Luego de asistir a una reunión del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Estambul este mes, se desplazará a París para continuar con las tratativas.