7 de julio de 2009

Argentina declara asueto público viernes para combatir influenza

BUENOS AIRES (Reuters/EP) - El Gobierno argentino declaró el martes asueto administrativo para el viernes, que junto con el feriado del jueves implicará un fin de semana largo con el que busca evitar la propagación de la gripe H1N1, que ya provocó la muerte de 60 personas en el país.

El Gobierno evitó declarar un feriado nacional pero invitó a tomar medidas similares a entidades públicas y privadas, en momentos en que la enfermedad ya afectó a unos 100.000 argentinos, según el ministro de Salud, Juan Manzur.

El crecimiento de la enfermedad en Argentina, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró pandemia - la primera desde 1968- obligó a suspender las clases en todo el país, así como a declarar la feria judicial y a cancelar cientos de eventos.

Las autoridades recomendaron a la población evitar los lugares concurridos, mientras que el Gobierno y empresas otorgaron licencia laboral a la población de riesgo, fundamentalmente a embarazadas, al tiempo que se extendía la difusión de las medidas clave de higiene personal.

El temor al contagio, que la semana pasada llevó a que se agotaran mascarillas y el alcohol en gel en todo el país, frenaba el movimiento habitual en los centros urbanos, con menor asistencia a cines y teatros, así como a centros comerciales, bares y restaurantes.

"No (debemos) tomarnos un feriado largo para irnos (de viaje), es un poco para recapacitar (...) es una medida más para ayudar a quedarnos en casa", dijo a una radio Jorge San Juan, jefe de terapia intensiva del Hospital Muñiz, especializado en infectología.

El Gobierno anunció esta semana medidas para coordinar la lucha contra la influenza H1N1 en todo el país, que ya pasó de una fase de contención a una de mitigación.

Argentina es el tercer país del mundo con mayor cantidad de muertes provocadas por el virus, después de México y Estados Unidos, en una pandemia que ya provocó 437 muertes y 95.500 casos en todo el país.

En las calles de Buenos Aires algunas personas utilizan mascarillas, pese a que el Gobierno no las recomienda en personas sanas.

El temor a la enfermedad alcanzó incluso a la Copa Libertadores de América ya que el miércoles se jugará en la ciudad de La Plata, a 60 kilómetros al sur de Buenos Aires, el partido de ida por la final entre Estudiantes y Cruzeiro, equipo brasileño que puso reparos para viajar al país.

Agentes turísticos reconocieron mermas en las reservas para el período de vacaciones del invierno austral, al tiempo que viajes de egresados de colegios secundarios fueron reprogramados.