25 de junio de 2013

Argentina.- El Gobierno interpone el recurso ante el Supremo de EEUU contra el cobro de deudas por fondos buitres

BUENOS AIRES, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno argentino ha interpuesto este martes el recurso ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos, sin esperar a su apelación en otro tribunal, en contra de la condena dictada el pasado noviembre por la Corte Federal de Nueva York que impone al país sudamericano la obligación de abonar los 1.330 millones de dólares (unos 1.000 millones de euros) que adeuda a los fondos de inversión que rehusaron reestructurar sus bonos argentinos tras la quiebra de la nación austral en 2001.

Según han informado fuentes del Ministerio de Economía citadas por la agencia de noticias Télam, el Gobierno ha decidido mantener el recurso ante la Cámara de Apelaciones de Estados Unidos al tiempo que ha llevado su lucha contra los fondos buitres a la máxima autoridad judicial de Estados Unidos.

"Hoy Argentina presentó el primer recurso extraordinario ante la Corte Suprema de los Estados Unidos de Nueva York", justo cuando se acababa el plazo, "de manera de no anticipar los argumentos de una futura apelación contra la resolución definitiva de la Cámara" de Apelaciones, ha indicado el Ministerio.

Según el recurso, la sentencia de noviembre "afecta cuestiones federales que son las únicas que puede revisar la Corte Suprema", ya que la sentencia permite embargar bienes y fondos soberanos argentinos "ubicados no sólo en Estados Unidos, sino también fuera de su territorio, lo que supone ir más allá del ámbito de ejecución que prevé la ley".

Además, el Ministerio ha denunciado que un tribunal no puede emitir medidas cautelares antes de una sentencia, "forzando a un país a pagar un reclamo puramente monetario". "Argentina sigue maximizando los recursos legales que le han permitido rechazar los intentos de los buitres de cobrar por un lado, y por el otro seguir cumpliendo con los pagos comprometidos por los canjes de 2005 y 2010", ha explicado.

El texto del recurso denuncia además que la obligación de pagar a los fondos "pone en riesgo el proceso de reestructuración de deuda soberana voluntario que cuenta con el apoyo tanto de Estados Unidos como del resto de la comunidad financiera internacional".