1 de julio de 2013

Argentina.- El Gobierno pone en marcha el blanqueo de dinero, que estará vigente hasta finales de septiembre

BUENOS AIRES, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno argentino ha puesto en marcha este lunes la ley de amnistía fiscal, que estará vigente hasta finales de septiembre, con la que el Ejecutivo pretende recaudar unos 5.000 millones de dólares (3.800 millones de euros), según los medios locales.

La norma prevé la creación de dos tipos de bonos --Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Económico (BAADE) y el Certificado de Depósito para Inversión Inmobiliaria (CEDIN)-- que podrán comprarse sin tener que declarar la procedencia de los dólares con los que se compran.

Los BAADE se emitirán con unos intereses del 4 por ciento a pagar semestralmente y se dedicarán a las inversiones en hidrocarburos, en un momento en el que las autoridades buscan impulsar la producción de la petrolera estatal YPF tras su nacionalización en abril de 2012.

El CEDIN no aportará intereses, pero pretende funcionar como un mecanismo de compra de viviendas evitando que los particulares tengan que pagar un porcentaje por los dólares que los compradores mantenían sin declarar a Hacienda.

Para retirar el dinero depositado por el comprador, el vendedor deberá presentar una escritura de la propiedad. Con este mecanismo, el Ejecutivo pretende reactivar la compra-venta de viviendas, que según el Colegio de Escribanos de Buenos Aires, cayeron un 27 por ciento en 2012.

A pesar de que ambos mecanismos están controlados por el Banco Central, no se aplicará ningún recargo en Hacienda ni se tendrá que justificar la procedencia del dinero invertido en ambos bonos, aunque el Gobierno ha querido precisar que no se aceptará el dinero procedente de actividades ilícitas, como el terrorismo y el narcotráfico. Sin embargo, no ha precisado cómo se controlará.

El Gobierno ya realizó una amnistía fiscal en 2009, cuando consiguió aflorar 4.000 millones de dólares, aunque el Gobierno ha avanzado que esta vez esperan sacar a la luz 5.000 millones de dólares de los 40.000 que calculan que están sin declarar en el país, más otros 120.000 millones de dólares en el exterior de particulares y empresas argentinas.