18 de diciembre de 2006

Argentina.- El Instituto para el Desarrollo Empresarial de Argentina defiende que la RSE "no debe ser reglamentada"

Ignacio González considera que la responsabilidad social "no es moda y requiere de permanentes gestiones de reparación y mantenimiento"

MADRID, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Instituto para el Desarrollo Empresarial de Argentina (IDEA), Ignacio González García, afirmó en el marco del coloquio anual 'Desafíos para Consolidar el Crecimiento', que la responsabilidad social empresarial "no debe ser reglamentada", porque esta es una "cuestión social".

La responsabilidad social, recordó, "se ha convertido en un tema que afecta a toda la sociedad", ya que trata temas que se deben fomentar e incentivar, y no se regulan porque "no se necesita de una disposición legal para entender que gestionar sobre ética del cuidado da un resultado económico, social y medioambiental positivo".

La responsabilidad hacia lo social involucra a todos los ciudadanos, pero "hoy no sólo se habla de ciudadanos como personas físicas", señaló González, sino también de "ciudadanos corporativos" o "ciudadanos institucionales".

Responsabilidad, entendida como capacidad para dar respuestas, aparece como "la palabra central", señala González. "Es una obligación moral; la acción con que un sujeto corresponde a la de otro". Una empresa responsable, en definitiva, "cumple las expectativas, no sorprende desagradablemente, proyecta confianza y es creíble", sentenció.

Por lo tanto, RSE es "una estrategia, una pauta cultural que requiere de un proceso de gestación, monitoreo e implementación, y de una adecudada y permanente gestión de reparación y mantenimiento", afirma González.

APLICACIÓN PRÁCTICA

En el mismo sentido, González señaló en su intervención que existe una percepción creciente de que la RSC debe pasar del plano teórico al práctico.

"No es un hecho aislado ni un momento puntual de la historia de las organizaciones, a partir del cual todo cambia", defiende González. Se trata, más bien, de "un proceso continuo", un camino a recorrer en la búsqueda del bien común, donde la armonización entre el accionar del ciudadano corporativo, los grupos de interés y el sector público "será fundamental para lograr el éxito necesario".

Según González, se trata de "una magnífica oportunidad para constituirse en un motor de cambio y transformar la calidad de vida de mucha gente, redimensionando el papel de las empresas en la sociedad, sin perder su objetivo de lucro, pero interaccionando con las políticas públicas".

"No es moda ni es filantropía empresarial", afirma González. "No es algo que pueda ser improvisado ni el añadido de un sector a la organización", porque la responsabilidad social depende del compromiso de la organización para su buena implantación.

El fin último de la RSC debe ser, según este experto, "fortalecer la organización", que funciona articulando bienes materiales e intangibles y capital humano. Por lo tanto, "será objeto de todos los actores que forman parte de la empresa, mejorar la situación de las personas haciendo su trabajo de manera responsable y generando valor a la sociedad en su conjunto".

Para terminar, González señaló que "el buen uso de los principios de la responsabilidad empresarial será un ingrediente imprescindible para el beneficio de toda la sociedad".