9 de octubre de 2007

Argentina.- Los trastornos climáticos afectarán seriamente al sector agrícola, según un informe gubernamental

BUENOS AIRES, 9 Oct. (AP) -

Los trastornos climáticos provocados por las emisiones de gases de efecto invernadero en Argentina afectarán seriamente al sector agrícola, mientras ya se registra un derretimiento "importantísimo" en los glaciares del sur, según un informe gubernamental.

"Las emisiones que ya se han acumulado en la atmósfera tendrán un efecto sobre el clima independientemente de que podamos limitar las emisiones a futuro", afirmó la Secretaría de Medio Ambiente en un documento presentado el lunes.

El testo señala que "han aumentado las precipitaciones anuales en todo el territorio nacional" y es de esperar que "habrá un aumento de la temperatura de un grado, se reiterarán fenómenos extremos como mayores inundaciones en las zonas centro y noreste y sequías de los ríos que provienen de la Cordillera de Los Andes, cuya fuentes son los glaciares andinos".

Sobre estos últimos, "hay un derretimiento importantísimo" ante lo cual "no podemos hacer mucho", reconoció la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti. En este escenario, el sector agrícola, motor de la economía argentina, se verá afectado por "una mayor sensibilidad de los cultivos, pérdidas de actividad por inundaciones, erosión, menos disponibilidad de agua para riego y peligro de desertización" según la región, indica el texto.

Las ciudades también sufrirán inundaciones, posibles deslizamientos y hasta escasez en el suministro de agua potable. Si bien Argentina aporta un 0,9% a la emisión global, un porcentaje bajo en comparación a otros países, "las emisiones seguirán incrementándose como consecuencia del crecimiento económico del país", advirtió la secretaría.

Según datos oficiales, las cuatro fuentes que más aportan a las emisiones de gases de efecto invernadero son el dióxido de carbono por generación y consumo de energía en el sector industrial y residencial y en el transporte carretero, óxido nitroso en suelos agrícolas y metano por la fermentación entérica del ganado.