14 de enero de 2014

Avances en negociaciones con Irán reducen chances de nuevas sanciones de EEUU

Por Patricia Zengerle y Timothy Gardner

WASHINGTON, 13 ene, 14 Ene. (Reuters/EP) -

- El presidente Barack Obama posiblemente ganará la batalla con el Congreso de Estados Unidos para evitar que se apliquen nuevas sanciones contra Irán, ahora que las potencias mundiales y Teherán han logrado nuevos avances en las negociaciones para frenar el programa nuclear de la República Islámica.

A pesar del fuerte respaldo en el Senado al proyecto de ley que aplicaría nuevas sanciones a la República Islámica, analistas, legisladores y asesores del Congreso dijeron el lunes que el acuerdo para comenzar a implementar el pacto nuclear el 20 de enero hace más difícil que las sanciones logren más partidarios.

El senador Richard Blumenthal, un demócrata, fue uno de varios de los 59 patrocinadores que dijeron que no existe un clamor para que se realice una votación pronto.

"Yo quiero conversar con algunos de mis colegas. Estoy animado y alentado por los aparentes avances y ciertamente lo último que quiero hacer es obstaculizar esos avances. Pero al mismo tiempo, las sanciones son lo que ha traído a los iraníes a la mesa de negociaciones", dijo a periodistas.

Dieciséis de los legisladores demócratas están entre los patrocinadores de la medida, que exige nuevos recortes a las exportaciones de petróleo de Irán si Teherán se aleja del acuerdo provisorio, a pesar de la advertencia de la República Islámica de que se retiraría de la mesa de negociaciones si se aprueban nuevas sanciones.

La actual lista de partidarios del proyecto de ley está cerca de los 60 votos necesarios para que sea aprobada en el Senado de 100 miembros. Pero se requerirían 67 votos para superar un veto presidencial, que Obama ha amenazado con utilizar mientras intenta lograr un acuerdo con Irán para evitar que desarrolle una bomba atómica.

"Las posibilidades de una solución diplomática podrían implosionar si Irán abandona la mesa de negociaciones o si Irán responde con sus propias acciones provocativas", dijo Colin Kahl, quien sirvió como experto en Oriente Medio en el Pentágono hasta el 2011 y ahora enseña cursos de seguridad en la Universidad de Georgetown.

"Incluso si no pasa una de esas cosas, los negociadores moderados de Irán podrían endurecer su posición de negociación en la próxima etapa para proteger su flanco en casa contra inevitables acusaciones de 'mala fe' de parte de Estados Unidos, lo que haría más difícil de lograr un acuerdo final", sostuvo.

El proyecto de ley en el Senado recortaría las exportaciones de petróleo de Irán hasta casi cero, dos años después de la aplicación de las sanciones originales, impondría multas sobre otras industrias y reduciría el poder de Obama para emitir exclusiones a las sanciones, si irán fuese a romper el acuerdo provisorio.

Sus partidarios dicen que es necesario aprobar el proyecto de ley ahora, en lugar de ver si Irán cumple con el acuerdo, para presionar a Teherán a que negocie de buena fe y no siga desarrollando armas atómicas mientras se realizan las conversaciones.

"Si los iraníes logran su cometido, ellos alargarán el proceso por siempre", dijo el senador por Arizona, John McCain, un republicano que respalda a la medida.

Funcionarios iraníes dicen que su programa nuclear tiene sólo propósitos pacíficos.

El senador demócrata Robert Menendez de Nueva Jersey y el republicano Mark Kirk de Illinois, los principales patrocinadores de la medida, intentan conseguir un mayor respaldo, con la esperanza de presionar al líder de mayoría de la Cámara alta, Harry Reid, para que permita que se vota la medida.

Grupos de presión favorables a Israel, convencidos de que no se puede confiar en Irán, también están pidiendo a los legisladores que se sumen al proyecto con la esperanza de aumentar la presión sobre Reid, un demócrata de Nevada, para que permita el avance del proyecto.

Pero no existen garantías de que todos los senadores que patrocinan el proyecto de sanciones vayan a votar en favor de él en cualquier decisión final y menos de que los demócratas vayan a revocar un veto de un presidente de su propio partido.