12 de agosto de 2009

Banca absorbe deudas tóxicas,niebla empieza a disiparse

Por Steve Slater

LONDRES (Reuters/EP) - Los banqueros de inversión han dejado en parte de ser los villanos de la crisis financiera al entregar sólidas ganancias semestrales a los bancos europeos, que compensaron un aumento de la morosidad a nivel minorista.

Sin embargo, persisten incertidumbres y obstáculos por superar en los próximos años para el sector financiero.

Los créditos morosos aumentaron en la primera mitad del año en Europa un severo 160 por ciento, a más de 60.000 millones de euros, según datos de las trece mayores entidades que han publicado sus cifras hasta el momento. Y se espera que las cifras sigan siendo altas al menos durante dos años más.

Hasta el momento, las ganancias de la banca de inversión han permitido amortiguar el impacto en los resultados.

Los beneficios de los grandes bancos europeos sumaron 21.400 millones de euros, según estimaciones de Reuters, una caída de un 20 por ciento frente al año anterior que, sin embargo, ayuda a fortalecer el capital para afrontar la desastrosa situación en la que quedó el sector en los últimos meses del 2008.

Lo ocurrido contrasta con las críticas que recibió la banca de inversión por propiciar la mayor crisis financiera desde la década de 1930 y permite que se disipe parte de la niebla que ha envuelto al sector por más de dos años.

"El 2008 fue de temor a las recapitalizaciones, pero en la mayoría de los casos el ratio Tier 1 (una medida del capital) está empezando a verse sólido y el sector ha superado la peor parte del bajón", dijo David Williams de Fox-Pitt Kelton.

El índice bancario europeo del DJ STOXX ha repuntado un 12 por ciento desde el comienzo de la temporada de resultados, situándose más de un 100 por ciento por encima de su nivel de marzo, pero todavía alrededor de un 25 por ciento por abajo de hace un año.

"Los bancos han empleado la primera parte del año en sanear sus balances para tener suficiente capital, no sólo para atravesar el momento actual sino para prepararse de cara a cualquier cambio regulatorio que pueda introducirse en los dos próximos años", dijo Simon Maughan, analista de MF Global.

Entre los bancos con sorpresas positivas se encontraron los británicos HSBC y Barclays, el francés BNP Paribas y la entidad suiza UBS. La tendencia se vio reforzada por la inesperada colocación que realizó el británico Standard Chartered para reforzar su nivel de capital.

"Esto quiere decir de cara al futuro que los bancos pueden poner a trabajar su capital donde vean crecimiento, concentrarse en recortar sus gastos y lograr un control de la cuenta de resultados donde no lo hicieron antes", añadió Maughan.

No obstante, los expertos dicen que para mantener el impulso actual será necesario superar algunas dificultades en los próximos años.

REPERCUSIONES MUY EXTENSAS

El aumento de la morosidad es la mayor amenaza para la banca ya que podría mantenerse en niveles altos, como ocurrió en crisis pasadas, en que tuvieron que pasar uno ó dos años para que se manifestaran todas las repercusiones de los créditos insolventes, en línea con la evolución del desempleo.

"No conviene subvalorar el impacto de las elevadas pérdidas crediticias que se van a ver (...) el 2009 y el 2010 y quizá incluso los siguientes ejercicios serán años de sustanciales pérdidas en las carteras de créditos", dijo Jaap Meijer, analista de Evolution Securities.

Pese a la buena acogida que dieron los inversores a la afirmación de Lloyds Banking Group de que los créditos morosos tocaron su punto más alto en el primer semestre, su monto los 13.400 millones de libras, cinco veces el de hace un año y uno de los más altos de Europa.

Más normal fue el caso de la italiana UniCredit, cuyas amortizaciones por deterioro de activos aumentaron, pero experimentó mejoras en sus niveles de capital y en sus ganancias subyacentes que suavizaron el golpe.

Otro problema al que se enfrentan los bancos es la amenaza de que se apruebe una regulación más rigurosa que exija a los bancos a tener mayores niveles de capital, lo que mermaría los márgenes y por lo tanto las ganancias y las rentabilidades.

Muchas entidades también tendrán que devolver el capital recibido de sus gobiernos y algunas tendrán que deshacerse de activos importantes para satisfacer a los reguladores.

Los resultados del primer semestre mostraron que los bancos que fueron capaces de mantener su independencia del Estado están aprovechando su mayor flexibilidad y libertad.

Entre estos bancos, que aumentaron su participación de mercado en banca de inversión, destacan Credit Suisse y Barclays, según varios analistas, que alabaron la fortaleza de capital en el primer caso y la exitosa integración de los activos estadounidenses de Lehman Brothers en el banco británico.

Otros grupos bancarios que sacaron partido a la situación, en este caso aprovechando las buenas condiciones del mercado de renta fija, fueron BNP Paribas y Deutsche Bank, mientras que HSBC, Santander y Standard Chartered se beneficiaron de sus ventajas de capital y liquidez, que compensaron la floja evolución de sus principales mercados minoristas.

Los ingresos de banca de inversión caerán en el segundo semestre, admitieron algunos banqueros, pero las bajas tasas de interés, las emisiones de bonos estatatales y un posible repunte en la renta variable, la actividad de fusiones y adquisiciones y de los fondos de cobertura podría sustentar sus ingresos.

Desde que Credit Suisse publicó sus resultados el 23 de julio, sus acciones han subido un 6 por ciento, los títulos de Barclays y HSBC han subido un 17 por ciento, mientras que los de Santander y BNP han ganado más de un 9 por ciento en bolsa.

Mayores aún han sido las subidas de algunos de los títulos que fueron más castigados en la fase más dura de la crisis, como KBC, Natixis y Lloyds.