17 de mayo de 2006

Bolivia.- Vegara confía en que se llegará a un "punto de entendimiento satisfactorio" para ambos países

MADRID, 17 May. (EUROPA PRESS) -

El secretario de Estado de Economía, David Vegara, confió hoy en que las negociaciones entre Bolivia y España acerca de las últimas decisiones del país latinoamericano de nacionalizar determinadas actividades económicas que afectan a empresas españolas permitirán alcanzar "un punto de entendimiento satisfactorio" para ambos países.

Al término de su comparecencia en la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso, Vegara reconoció que se han producido "ciertas disfunciones" por los cambios "unilaterales" de las reglas del juego por parte del Gobierno boliviano, pero insistió en que la negociación no está en el final del proceso, y confió en el acuerdo.

"Hemos insistido en que el propio decreto relativo a los hidrocarburos contempla un periodo de seis meses en el que deben ajustarse y acabar de negociarse todos los elementos con las empresas y confiamos en que eso va a llevar a un punto de entendimiento satisfactorio para ambas partes", subrayó.

Sobre la política de apaciguamiento con Bolivia que desde algunos sectores se reprocha al Gobierno, indicó que es preciso distinguir, por un lado, las cuestiones relativas a la ayuda al desarrollo a uno de los países más pobres de Latinoamérica y, por otro lado, el proceso de cambios en el entorno empresarial.

"Estos cambios deben ser muy bien medidos por parte del Gobierno boliviano en aras a la seguridad jurídica y al mantenimiento de la inversión extranjera que ayude al desarrollo y al crecimiento del país", reiteró.

PP: CRITICAS AL GOBIERNO.

Por su parte, el portavoz de Economía del PP en el Congreso, Miguel Arias Cañete, afirmó que con las últimas decisiones de Bolivia el Gobierno español "está pagando su falta de política exterior y de peso internacional". En este sentido, acusó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de estar "ausente" en los escenarios internacionales y de no tener "ningún protagonismo ni capacidad de defensa de los intereses españoles".

"Parece mentira que otros presidentes cuyas economías han sido afectadas por los decretos de Bolivia se hayan personado rápidamente y hayan negociado directamente, tratando de que se apliquen los acuerdos internacionales que regulan las relaciones entre estos países", subrayó.

Por el contrario, dijo que Zapatero parece que considera normal cualquier actuación del Gobierno de Bolivia, lo que pone de manifiesto, en su opinión, el "fracaso" de la política exterior y la "falta de rigor y seriedad" del Gobierno en la defensa de los intereses económicos españoles.