14 de agosto de 2009

Bolsa de Asia suben impulsadas por optimismo por datos eurozona

Por Umesh Desai

HONG KONG (Reuters/EP) - La bolsa de Tokio cerró el viernes en máximos de 10 meses, tras datos optimistas de crecimiento en la eurozona y ganancias positivas del mayor minorista del mundo que ayudaron a contrarrestar sombríos datos minoristas y laborales de Estados Unidos.

Sin embargo, las acciones en gran parte del resto de Asia cedían ganancias tempranas luego de que los valores chinos sufrieron su mayor pérdida semanal en cinco meses, arrastradas por la preocupación acerca de la oferta de nuevas acciones y un posible racionamiento en la liquidez del mercado.

El repunte bursátil en Asia se encuentra actualmente en su sexto mes, pero parece estar perdiendo impulso rápidamente.

Algunos analistas dicen que las acciones han subido más allá de los fundamentos de la economía y que lucen caras en comparación con los débiles pronósticos de ganancias de las compañías.

El índice MSCI de acciones asiáticas fuera de Japón repuntó hasta un 1,2 por ciento en las operaciones de la mañana, acercándose a un máximo en 11 meses, pero posteriormente cedía gran parte de las ganancias tras la caída de las acciones chinas.

El índice ha trepado cerca de un 80 por ciento desde el 9 de marzo, cuando comenzó un repunte bursátil global.

"Las cifras positivas provenientes de Alemania y Francia aún son un factor favorable para el mercado, aunque esas posibilidades ya habían sido descontadas durante el repunte del mercado global visto durante el mes pasado", dijo Soichiro Monji, estratega en jefe de Daiwa SB Investments.

Las acciones chinas fueron las responsables principales de la caída, con el índice compuesto de Shanghái cayendo más de un 3 por ciento por el temor a que las compañías buscarían capitalizar las valuaciones del mercado en alza mediante la venta de nuevas acciones.

El índice de Shanghái cerró un 3 por ciento a la baja, su cierre mínimo en seis semanas, y retrocedió un 6,5 por ciento durante la semana.

Las pérdidas en Shanghái arrastraron al índice Hang Seng de Hong Kong hacia territorio negativo, y alejaron al Nikkei de sus máximos.

Pese a esto, las acciones japonesas cerraron con un alza de un 0,8 por ciento, lo que representa su máximo de cierre desde el 3 de octubre, apoyadas por los datos europeos y mejoras en las calificaciones de las corredoras de bolsa a sus firmas de maquinaria de construcción.

El optimismo europeo ayudo a contrarrestar los sombríos datos minoristas y laborales provenientes de Washington.

El Departamento de Comercio de Estados Unidos reportó que las ventas minoristas cayeron un 0,1 por ciento en julio, desafiando las expectativas del mercado de un crecimiento, y aumentó la cantidad de trabajadores que pidió beneficio por desempleo, echando por tierra la esperanza de una disminución.

Los datos económicos negativos en Estados Unidos hicieron caer al dólar, que se depreciaba contra el yen.

La divisa japonesa también se benefició por la caída de las acciones chinas, que llevó a algunos inversores a revertir apuestas en activos de riesgo.

El yen se apreciaba a 95,10 unidades por dólar.

El optimismo en las materias primas impulsaba los precios del crudo estadounidense para entrega en septiembre un 0,48 por ciento, a 70,86 dólares el barril.

En tanto, el cobre operado en Shanghái repuntaba un 0,5 por ciento, lejos de un máximo alcanzado más temprano pero encaminado a su mayor ganancia semanal en más de dos meses.