27 de agosto de 2009

Bonos EEUU caen por mejora acciones, a pesar de buena subasta

Por Burton Frierson

NUEVA YORK (Reuters/EP) - Los precios de la deuda del Tesoro estadounidense cayeron el jueves, ya que una mejora en el mercado bursátil minó la atracción de la seguridad de la deuda del Gobierno, incluso cuando una sólida venta de notas del Gobierno inspiró el optimismo entre los inversores.

El mercado digirió tranquilamente la emisión de 109.000 millones de dólares en nuevos bonos del Tesoro esta semana, lo que tranquilizó los temores acerca de la enorme deuda nacional.

A la venta de 28.000 millones de dólares del jueves en nuevos bonos a siete años le fue particularmente bien, pero los bonos cayeron en territorio negativo cuando las acciones retornaron de mínimos del día. Previamente en la semana, el Gobierno subastó notas a dos y cinco años.

"La gente está aliviada de que pasamos las tres subastas y todo marchó muy bien", dijo Rick Klingman, director gerente de operaciones en bonos de BNP Paribas en Nueva York. "Pero con las acciones en positivo no hay realmente una continuidad", agregó.

La nota de referencia del Tesoro a 10 años bajó 9/32 en precio, rindiendo un 3,48 por ciento, frente al 3,44 del cierre del miércoles.

La nota a siete años bajó 7/32, rindiendo un 3,11 por ciento frente al 3,07 por ciento de la jornada anterior.

La venta del jueves atrajo una fuerte demanda, basado en el ratio de cobertura de 2,74 veces la cantidad ofrecida, frente al promedio de 2,44 de las subastas de notas de siete años del 2009.

Inversores extranjeros e institucionales tomaron un 61 por ciento de la emisión, basado en la categoría de oferente indirecto, lo que estuvo por sobre el promedio general.

Analistas dijeron además los rendimientos alcanzados en la subasta no excedieron las expectativas reflejadas en el mercado de notas ya emitidas.

"En general, diría que esta fue una subasta fuerte", dijo Lou Brien, estratega de mercado de DRW Trading en Chicago.

La calmada respuesta del mercado a las ventas de bonos ha sido destacable, considerando la preocupación de que el Gobierno tenga que enfrentar presión para pagar tasas de interés más altas.

Los resultados fueron más impresionantes dado que se dieron en el normalmente lento mes de agosto, cuando muchos centros de operación están medio vacíos por las vacaciones de verano boreal.