30 de marzo de 2007

Brasil.- Campesinos de Porto Alegre cultivan arroz orgánico en plantaciones que ocupan ya un 20% de la zona, según MST

Además de los beneficios ambientales, esta agricultura tiene menor coste en mano de obra y es cada vez más valorada por el consumidor

MADRID, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

Por quinto año consecutivo agricultores de la zona metropolitana de Porto Alegre, en Brasil, han cultivado un tipo de arroz orgánico, del que estiman obtener hasta este año un total de 3.000 toneladas de producto, siempre cultivado sin pesticidas, agrotóxico o semillas trasgénicas.

Según recoge la ONG Movimiento Sin Tierra (MST) en su página web, la iniciativa de estas familias de campesinos del sur de Brasil "demuestra que es posible una agricultura sostenible sin el auspicio de las multinacionales y que lograr la soberanía alimentaria para los pueblos no es un objetivo tan lejano".

Las plantaciones de arroz agroecológico ocupan, aproximadamente, un 20 por ciento de las tierras cultivadas de la zona. Asimismo, de las cerca de 700 familias campesinas asentadas en el área metropolitana de Porto Alegre, 150 producen este tipo de cultivo.

Este dato, según la ONG, es muy significativo si se tiene en cuenta el gran avance del modelo agroepcuario en Brasil, "donde las multinacionales han copado las tierras del sur con soja transgénica".

"Las grandes empresas del sector invierten miles de millones de dólares al año en iniciativas publicitarias que sitúan a sus productos como la única vía para una agricultura sostenible en términos económicos", agrega el MST.

CASOS CON NOMBRE Y APELLIDOS

Un campesino de la zona, Huli Marcos Zang, es uno de los productores que apuestan por las plantaciones ecológicas, cuya mayor ventaja, afirma, es que genera autonomía de las multinacionales y el mercado.

"Producimos nuestras propias semillas y no necesitamos comprar otros insumos a las empresas agropecuarias ni depender de las multinacionales", explica. Así, "conseguimos producir sin depender del mercado". "No importa lo que ocurra, producimos igual", dice.

Según el MST, las ventajas de producir sin agrotóxicos son varias: no se degrada el Medio Ambiente, no se contamina el agua y no es nociva para la salud de los productores, así como para los consumidores. De la misma forma, también son varias las ventajas económicas, ya que el coste de la mano de obra es más bajo y el precio del arroz ecológico es más alto que el convencional.

En este sentido, según el Instituto Riograndense del Arroz (IRGA), el coste de la labranza tradicional de arroz se encuentra alrededor de los tres reales --1,2 euros-- por hectárea, mientras que, en el sistema ecológico, los campesinos tienen un gasto de sólo un real --0,3 euros-- por hectárea cosechada. Además, en el mundo cada vez se abren más mercados para los productos orgánicos, que son muy valorados por los consumidores europeos.

Además, la agricultura ecológica impulsa la recuperación de valores culturales ancestrales como la pequeña agricultura familiar, "tan vapuleada en los países de América Latina por culpa del latifundio", recuerda la ONG, y de la acción de las multinacionales del sector.

Finalmente, el modelo que contempla el uso de pesticidas tóxicos "es sumamente nocivo para los campesinos, ya que los distintos químicos que se aplican funcionan a modo de asesino silencioso". Un ejemplo de ello, dice el MST, es el 'Gramoxonne', a base de paraquat y fabricado por 'Syngenta', "que se cobra de la vida de cientos de agricultores en Centroamérica cada año".