30 de agosto de 2006

Brasil.- Los trabajadores de Volkswagen en Brasil mantienen la huelga tras el despido de 1.800 empleados

SAO PAULO, 30 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los trabajadores del turno de mañana y de noche de la planta del fabricante alemán de automóviles Volkswagen en la localidad brasileña de Sao Bernardo do Campo decidieron, mediante asamblea, continuar con la huelga convocada por el recorte de 1.800 puestos de trabajo, informó hoy la Agencia Estado.

La empresa notificó por escrito el despido a 1.800 trabajadores, lo que provocó el inicio de la huelga. El sindicato de los metalúrgicos ABC tiene la intención de negociar con la dirección de la compañía automovilística para que readmita a estos trabajadores que se han quedado sin trabajo. La planta de Sao Bernardo do Campo es la primera de Volkswagen en Brasil y cuenta con una plantilla de 12.000 trabajadores.

La semana pasada la compañía con sede en la localidad alemana de Wolfsburg informó a sus empleados de que podría verse obligada a paralizar la producción de la factoría si no se alcanza un acuerdo sobre la rescisión de los contratos.

Ante este anuncio, los trabajadores de la fábrica cercana a Sao Paulo respondieron convocando huelgas y la empresa anunció que si no se llega a un trato para la reducción de los puestos de trabajo podría no volver a invertir en esta instalación.

"Es fundamental que la fábrica reciba nuevas inversiones y produzca nuevos modelos", indicó el director de Relaciones Laborales de Volkswagen, Nilton Junior. Asimismo, añadió que de no llegar estas inversiones "los recortes de los puestos de trabajo podrían ser mayores de los que ya se han anunciado".

El aumento de los costes laborales ha provocado la reducción de la rentabilidad de la fábrica de Sao Bernardo, la mayor de las cinco plantas que posee la compañía alemana en Brasil, en la que trabajan más de 12.000 personas y donde se producen cerca de 900 unidades al día.

Los fabricantes locales de automóviles se han visto afectados por la fortaleza de la moneda brasileña, el real, frente al dólar, lo que ha supuesto un encarecimiento de los bienes y una reducción de las exportaciones de automóviles.