2 de abril de 2015

BREAKINGVIEWS-Grecia llega pataleando y gritando a la mesa de reformas

(El autor es un columnista de Reuters Breakingviews. Las opiniones expresadas son personales.)

Por Neil Unmack

LONDRES, 2 abr (Reuters Breakingviews) - Grecia llega pataleando y a los gritos a la mesa de reformas. Las últimas propuestas del gobierno del partido Syriza incluyen algunas concesiones a sus acreedores públicos. El plan todavía carece de detalles y reniega de promesas pasadas. El riesgo de una salida accidental de la zona euro está creciendo.

Como se acordó en febrero, el gobierno de izquierda de Syriza tenía que detallar su agenda de reformas para destrabar el financiamiento de sus acreedores internacionales públicos.

La próxima semana vencen alrededor de 1.800 millones de euros en deuda, incluyendo 430 millones de euros que el país debe al Fondo Monetario Internacional.

Pero el número más importante en el último documento, presentado el 1 de abril y publicado por The Financial Times, es 23,4 por ciento, la nueva estimación de la tasa de desempleo del gobierno para 2015.

Eso es casi 1 punto porcentual más que la proyección anterior.

Por su parte, Barclays prevé que el desempleo alcance el 24,5 por ciento de la fuerza laboral. Este empeoramiento es el costo de la iniciativa del primer ministro Alexis Tsipras para renegociar el rescate con los acreedores de la zona euro.

El plan más reciente de Atenas representa algún progreso. Existe un esfuerzo para detallar un plan anterior, muy vago hasta hace poco, para reformar la tributación y combatir la evasión, con lo que el gobierno prevé obtener mágicamente 3.100 millones de euros.

El compromiso con las privatizaciones luce un poco más serio ahora, con la expectativa de que se recaudarán 1.500 millones de euros por esta vía en 2015.

Todavía hay una brecha grande entre Grecia y sus socios de la zona euro. Tsipras parece tener intenciones de dar marcha atrás con la reforma laboral, subir el salario mínimo y además se burla del deseo de los prestamistas de bajar el gasto en pensiones.

La zona euro está tratando a Grecia con el "amor duro" de un padre exasperado.

Se rehúsa a dar financiamiento, pero el crédito sigue fluyendo gracias a la benevolencia del Banco Central Europeo.

Grecia puede sobrevivir en el corto plazo sin pagar cuentas domésticas.

Incluso podría encontrar la forma de evitar los pagos de su préstamo del Fondo Monetario Internacional.

El punto de no retorno será un bono de 3.500 millones de euros que debe pagar al BCE en julio.

Un default forzaría al BCE a cortar el financiamiento, habría quiebras bancarias y los controles de capitales se tornarían inevitables.

Grecia entonces podría salir caóticamente de la unión monetaria, con Tsipras culpando al BCE.

Alternativamente, mientras crece la presión, también podría descartar al ala más izquierdista de su partido, congregar una nueva coalición y llegar a un acuerdo con Europa.

La caída económica -Barclays proyecta un desplome de 0,5 por ciento este año- podría en última instancia quebrar a Syriza. Pero también hará que el camino a la recuperación sea más largo, y los griegos estén más desesperados.