12 de agosto de 2009

China insta al mundo a respetar soberanía de Myanmar

Por Aung Hla Tun

RANGUN (Reuters/EP) - China dijo el miércoles que el mundo debe respetar la soberanía judicial de Myanmar después de que la junta volvió a colocar a Aung San Suu Kyi en detención, desatando indignación en Occidente pero sólo una respuesta moderada de sus vecinos

China, una de las pocas naciones que apoya al Gobierno militar, instó al mundo exterior a no interferir en los asuntos de Myanmar, sugiriendo que Pekín no iba a respaldar ninguna acción de la ONU contra el país.

Jiang Yu, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, dijo que era el momento de dialogar con Myanmar, no criticarlo, mientras naciones occidentales presionaban por un comunicado de la ONU denunciando la sentencia impuesta a la Premio Nobel de la Paz el martes.

"Esto no sólo concuerda con los intereses de Myanmar, sino que también es beneficioso para la estabilidad regional", dijo en un comunicado. "La sociedad internacional debe respetar plenamente la soberanía judicial de Myanmar".

Suu Kyi, ganadora del Premio Nobel de la Paz de 64 años, fue condenada a tres años de prisión por violar una ley de seguridad interna.

El partido Liga Nacional para la Democracia (NLD por sus siglas en inglés) de Suu Kyi condenó el veredicto porque dijo que se basó en una ley de la Constitución de 1974, que ya no está vigente.

"Aprobar semejante fallo no está de acuerdo con la ley. Es, además, equivalente a una violación de los derechos humanos. Lo condenamos fuertemente", dijo el NLD en un comunicado.

El abogado Nyan Win dijo que Suu Kyi le había asegurado después del veredicto que iba a explorar "todos los medios legales" para obtener la liberación.

NUEVAS SANCIONES

La Junta Militar, que ha gobernado con mano de hierro por casi cinco décadas, dijo inmediatamente que reduciría la pena a la mitad y que le permitiría cumplir arresto domiciliario en su hogar en Rangún.

Analistas creen que la conmutación de la pena de Suu Kyi pudo haber sido un intento de complacer a los aliados y vecinos de la junta -China, India y particularmente Tailandia-, cuyo intercambio comercial ayudó a apuntalar a un Estado paralizado por las sanciones internacionales.

La Unión Europea dijo que está preparando mayores sanciones.

En Naciones Unidas, grandes potencias negociaban el miércoles el texto de un comunicado sobre la sentencia. "Hemos alcanzado algunos progresos", dijo a reporteros el embajador británico John Sawers, actual presidente del Consejo de Seguridad, tras reunirse con enviados de Estados Unidos, Francia, Rusia y China.

"Aún tenemos cierto trabajo por hacer. Creemos que estamos avanzando en la dirección correcta", precisó.

La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN por sus siglas en inglés), de la cual Myanmar es miembro, expresó el miércoles su "profunda decepción" por la detención de Suu Kyi. Después de eso, trascendieron comunicados similares de otros países miembros que se resistieron a criticar al régimen.

ASEAN mantiene una política de diplomacia discreta y no interviene en asuntos internos de sus miembros, pero la negativa de la junta a mejorar su actuación en derechos humanos ha sido la principal fuente de tensión dentro de los 10 estados miembros del bloque.