27 de agosto de 2009

Confianza del consumidor trepa en Italia y Alemania

Por Gavin Jones

ROMA (Reuters/EP) - La confianza del consumidor trepó durante el verano boreal en dos de las economías más grandes de la zona euro, apoyada en una baja de la inflación, pero el alza del desempleo podría empañar los ánimos.

La firma de estudios de mercado GfK dijo el jueves que su índice adelantado sobre la confianza del consumidor alemán subió a 3,7 en su lectura para septiembre, desde el 3,4 para agosto, marcando su mejor nivel desde junio del año pasado.

Los bajos precios y un mercado laboral estable hicieron que los consumidores estuvieran más dispuestos a gastar.

Por otra parte, la confianza del consumidor italiano, medida por el instituto de investigación ISAE, trepó en agosto por quinto mes consecutivo, a una lectura de 111,8 desde 107,5, alcanzando su nivel más alto desde marzo del 2007.

"La inflación está desapareciendo, por lo que los consumidores tienen más dinero en sus bolsillos", dijo el grupo de investigación de mercado GfK, añadiendo que los alemanes están cada vez más confiados en que el profundo declive en la economía "parece haber culminado".

Los analistas coincidieron en que una caída pronunciada en la inflación estaba levantando la confianza de los consumidores a medida que mejoraba el poder adquisitivo alrededor de Europa.

La Oficina Federal de Estadísticas de Alemania dijo que el consumo privado en la primera mitad del 2009 subió un 0,1 por ciento, gracias al programa "efectivo por chatarra" que ofrece 2.500 euros para la compra de un automóvil nuevo si los compradores desechan un auto con al menos nueve años de antigüedad.

Los precios al consumidor en Alemania se mantuvieron estables en agosto tras sufrir en julio su primer declive desde la reunificación del país en 1990.

En Italia, el declive de la inflación fue de 0,1 por ciento en julio, su primer lectura negativa desde que se implementó el actual indicador armonizado para la Unión Europea.

Entre tanto, los subsidios del Gobierno dirigidos a alentar a las firmas a poner a más trabajadores en horas de trabajo reducidas en lugar de despedirlos han ayudado a evitar despidos masivos en ambos países.

"Italia tiene un mercado laboral muy polarizado, con fuerte protección del trabajo para la mayoría y virtualmente ninguna protección para una desafortunada minoría, principalmente de trabajadores jóvenes", dijo Paolo Mameli, analista de Intesa Sanpaolo.

"Quienes tienen un empleo y no están en peligro de perderlo se encuentran mejor actualmente que lo que estaban hace un año atrás", señaló.

La subida en el índice GfK de Alemania amplió una racha al alza que comenzó en octubre pasado, mientras que la confianza empresarial también subió con fuerza en agosto, tocando su mayor nivel en casi un año.

Todos los tres subcomponentes del indicador de confianza en Alemania mejoraron: la disposición de los consumidores a comprar, las expectativas de renta y las expectativas para la economía en general.

(Gavin Jones en Roma y Sarah Marsh y Paul Carrel en Berlín)