2 de abril de 2015

El consumo de licor ilegal se incrementa en Colombia

El consumo de licor ilegal se incrementa en Colombia
COLPRENSA

BOGOTÁ, 2 Abr. (Colprensa/Notimérica) -

   Pese a los esfuerzos del Gobierno Nacional, las autoridades y los gremios del sector, el consumo de licor ilegal en Colombia sigue mostrando un comportamiento negativo y año tras año viene experimentando un crecimiento a un ritmo más rápido que otros países de la región.

   Así concluye el estudio 'Alcohol ilegal en Latinoamérica', elaborado por la firma internacional Euromonitor, donde se destaca que Colombia registró el consumo de licor ilegal per capita más alto en términos de valor en 2013, dejando de percibir impuestos cercanos a los 468 millones de dólares al año.

   El estudio señala que, de cada cuatro botellas que se consumen en Colombia, una es ilegal y que el volumen total de este alcohol en el país representa tres veces el total del mismo que se consume anualmente en países como Panamá, Honduras y El Salvador.

   El mercado total de bebidas alcohólicas en Colombia alcanzó durante el año de estudio, 2013, cerca de 1.525.136 hectolitros, en términos de volumen, lo que representó cerca de 9.158 millones de dólares en términos de valor.

   Los datos presentados por la firma Euromonitor indican que en el país el volumen total ilegal de alcohol asciende a los 370.253 hectolitros, por un valor de 1.309 millones de dólares, además de pérdidas totales al año en 1.549 millones de dólares.

   En ese sentido, las bebidas alcohólicas ilegales representan el 24,3 por ciento del total del mercado en términos de volumen y un 14,3 por ciento en valor, dejando el mercado legal de licor con el 75,7 por ciento restante y 85,7 por ciento, respectivamente.

   El estudio, que se presenta por cuarta vez en el país, evidencia que el volumen de alcohol ilegal producido en Colombia tiene un crecimiento anual superior a 6 por ciento, fenómeno que según el vocero de Euromonitor, Carlos Otero, se da porque "los productos de contrabando se adquieren un 20 por ciento más baratos".

   El licor ilegal se divide en cuatro categorías que comprenden el contrabando, el alcohol adulterado, el no apto para consumo humano y el artesanal ilegal, resaltando los dos primeros como los fenómenos más recurrentes en Colombia y los que mayor afectación traen, con casi el 80 por ciento de la problemática.

   De ese 24,3 por ciento del licor ilegal que se vende en Colombia, el 46 por ciento es adulterado, el 37 por ciento de contrabando de materia prima o del producto terminado y el 11 por ciento es alcohol no apto para el consumo humano.

   Es preciso mencionar que la ilegalidad está concentrada, principalmente, en las bebidas destiladas tipo whisky, aguardiente o ron, con un 94,8 por ciento; mientras que solo un 5,2 por ciento pertenece a bebidas fermentadas como el vino.

   Según el estudio, el mercado total de bebidas alcohólicas registró un crecimiento de 4,8 por ciento en 2013. Los productos fermentados representan el 59 por ciento del total del mercado en volumen; mientras que la cerveza representa el 53 por ciento de las bebidas alcohólicas y 96,4 por ciento de todos los productos fermentados.

POR QUÉ CRECE

   Entre las principales causas que originan esta problemática se encuentran el impuesto a las bebidas alcohólicas, que es uno de los más altos de la región, lo cual podría estar impulsando el crecimiento del mercado ilícito a un ritmo de seis veces mayor que el mercado local, según explicó Otero.

   El vocero resaltó también que al tema de los impuestos se suman otros factores como la falta de un fuerte entorno normativo que regule las importaciones y el comercio de etanol. "La falta de una regulación eficaz hace que sea fácil para los falsificadores comprar etanol como materia prima", resaltó.

   Además, señaló que otro de los principales impulsores de este fenómeno son los altos niveles de desempleo, que han contribuido a una mayor preferencia por bebidas alcohólicas ilegales, ya que los consumidores disponen de recursos limitados.

   Por eso, este crecimiento también afecta a la población joven que, por los pocos recursos con los que cuenta, se inclina por consumir bebidas mucho más económicas, de marcas poco reconocidas y que al final les generan un gasto menor.

   "La industria ilegal de bebidas alcohólicas se ha incrustado en la cultura el país. Para las personas de algunas regiones se ha convertido en una forma aceptada de la vida, en especial la falsificación y el contrabando", resaltó el informe.

   Frente a ello, Otero expresó que otros aspectos que influyen a esto se relacionan con la falta de coordinación intergubernamental para el control de las fronteras, y la fuerte devaluación del Bolívar en Venezuela hace que los productos en ese país sean más atractivos en términos de precios.

   Tal y como indica el estudio, en la falsificación se presta mucho la compra de botellas vacías de destilados que todavía están en buena forma y se llenan con alcohol de baja calidad, donde predomina la sustitución de marcas de aguardiente como Néctar, Antioqueño, Blanco; y de Whisky como Old Parr, Jhonnie Walker, Buchanan y Chivas Regal.

   Estas bebidas falsificadas se pueden encontrar en las grandes ciudades del país como Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga y Barranquilla, en su mayoría en establecimientos de comercio como bares y clubes. Así mismo, en mercados callejeros abiertos y pequeñas tiendas independientes.

   Por su parte, el gerente comercial de la Industria Licorera de Boyacá, Gustavo Flórez, manifestó que "el licor ilegal en Colombia afecta la salud, los deportes en los departamentos y, principalmente, todos los impuestos que salen y se generan a través de las rentas departamentales".

   Precisamente, Flórez señaló que entre los principales problemas se enmarca el licor que entra de contrabando del extranjero y el que se produce en otros departamentos y por convenios los venden en otras zonas del país, pero no existe algún acuerdo para hacerlo.

   Todo ello golpea la economía de las industrias locales, pero finalmente termina afectando "a la ciudadanía, porque este dinero termina siendo recursos públicos, que salen de los impuestos que se deben pagar por estos productos".

Y LAS AUTORIDADES

   Las autoridades del país han incrementado los controles para el ingreso de bebidas alcohólicas, especialmente en las zonas fronterizas. Gracias a ellos la Policía Fiscal y Aduanera ha logrado la incautación de varios cargamentos.

   Según las cifras entregadas por la entidad, en materia de licores durante 2014, se incautaron 517.938 unidades de licor por valor de 9.072 millones de pesos (aproximadamente 3.500 millones de dólares). Evidenciando un incremento de 45 por ciento respecto al año 2013, que reportó 424.872 unidades de licor por valor de 6.354 millones de pesos.

   Solo en 2015 se han incautado 114.363 unidades de licor, por valor de 1.869 millones de pesos (725 millones de dólares). Entre los dos últimos años, la incautación de licor ilegal suma 632.301 unidades y un valor comercial de más 47.000 millones de pesos, evidenciando una diferencia de 23.159 millones de pesos, equivalente al 51  por ciento de las ganancias.