31 de agosto de 2015

Crisis en la frontera de Colombia y Venezuela: un problema también económico

BOGOTÁ, 31 Ago. (Colprensa/Notimérica) -

La tensión en la frontera entre Colombia y Venezuela con cientos de colombianos deportados al país vecino ha ocasionado una crisis humanitaria, pero también se contempla que afecte económicamente a los dos países.

Sin embargo, las empresas y los sectores que podrían verse afectados han dado prioridad a la crisis humanitaria. "El tema económico pasa a un segundo plano, lo primero es la atención a estos perseguidos políticos de Nicolás Maduro, pero obviamente una vez ese problema se resuelva, vamos a tener que pensar en cuál es la solución para Cúcuta y los municipios aledaños", ha manifestado Guillermo Botero, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes de Colombia (Fenaco).

Botero ha indicado, sin embargo, que sí se ha planteado la posibilidad de realizar una declaración de emergencia social para que "se suprima el IVA por un periodo para ciertos sectores y productos" indispensables en la vida diaria como alimentos, vestuario, materiales de construcción y algunos electrodomésticos.

Por otro lado, el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafael Mejía, ha señalado que las personas que se encargaban de transportar alimentos a las fronteras están perdiendo sus empleos.

Mejía ha indicado que al interrumpir "el flujo comercial natural entre dos países" se "está alterando el modo de vida de los productores agrícolas del país, de todos los productos" ya que "Venezuela demanda todo lo que produce Colombia por la similitud de gustos y de estilo de vida" porque "el venezolano es muy similar al colombiano", ha indicado.

La SAC ha pedido al Gobierno de Colombia intentar llegar a un acuerdo en torno al tratamiento y manejo que se pretende dar a los instrumentos comerciales del sector agropecuario como los aranceles, las franjas de precios, los fondos de estabilización y los apoyos del presupuesto nacional.

Frente a las exportaciones, el presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de Colombia (Analdex), Javier Díaz, ha señalado que no hay motivo de alarma con las exportaciones ya que, mientras se mantenga abierto el corregimiento de Paraguachón en La Guajira --en la frontera--, las exportaciones no se verán afectadas.

Por su parte, Botero ha señalado que los productos que más se han visto afectados son la cerámica, los pisos, las tejas, la industria siderúrgica, los derivados del petróleo, el polietileno, las manufacturas de plástico, mientras que el carbón, que necesita un permiso especial para transportarlo y que ha sido retenido en la frontera, tendrá que ser tratado lo antes posible.

Otros sectores como el turismo y la industria han llamado a la prudencia y han preferido no ofrecer diagnósticos sobre cómo se han visto afectadas sus respectivas áreas hasta que se logre dar solución a la crisis humanitaria.

"LA SITUACIÓN NO PUEDE PROLONGARSE".

La crisis fronteriza ya dura una semana, y diferentes sectores económicos advierten que de llegar a prolongarse los golpes a ambas economías serán inevitables y más fuertes de lo que se espera.

"Es un miedo similar al que existió en Alemania, cuando partieron Alemania Occidental de la República Democrática Alemana. Hay un sinnúmero de personas que ha recibido la frontera que no son de aquí ni de allá, son de ambos lugares. Se sienten en la necesidad imperiosa de estar pasando de un lado al otro", ha señalado Botero.

Asimismo Mejía ha señalado que hay una necesidad de empezar a distribuir los productos agrícolas que se llevaban a la frontera para que no perezcan, por lo que se debe pensar en un plan ágil que permita trasladar estos bienes a otras partes del país.

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