7 de noviembre de 2011

Cuba.- El Club de París invita a Cuba a retomar diálogo deuda

LA HABANA, 7 Nov. (Reuters/EP) -

Los ricos acreedores de Cuba decidieron poner a prueba la promesa del presidente Raúl Castro de mejorar la credibilidad financiera del país, invitando a su Gobierno a conversar sobre los miles de millones de dólares de deuda que tiene con el Club de París, informaron fuentes diplomáticas.

En una carta enviada recientemente al Banco Central de Cuba, el Club de París indagó sobre si el gobierno comunista quiere reanudar las negociaciones interrumpidas hace una década.

"Cuba fue analizada por primera vez en muchos años en la reunión del Club el 9 y 10 de octubre y se decidió ver si ellos están interesados en conversar", afirmó un diplomático europeo. "Ellos (los cubanos) no han dado una respuesta oficial, pero han expresado cierto interés a través del Banco Central", agregó.

El Club de París es un grupo informal de gobiernos acreedores integrado por Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Japón, Suiza, Países Bajos, Noruega, Federación Rusa, España, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos, según su informe anual.

El Club de París informó de que Cuba debía a sus miembros 30.500 millones de dólares (22.194 millones de euros) al cierre de 2010, pero más de 20.000 millones de la deuda es en rublos convertibles de la época de alianza con la antigua Unión Soviética, que Rusia reclama y que Cuba no reconoce.

A diferencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) --de los que Cuba está excluida debido al embargo comercial que mantiene Estados Unidos desde hace medio siglo-- el Club de París no emite préstamos multilaterales.

Castro, quien reemplazó a su convaleciente hermano Fidel como presidente en 2008, ha reducido drásticamente las importaciones, está eliminando más de un millón de puestos estatales y reduciendo subsidios para poner en orden las finanzas internas.

La semana pasada, el Gobierno otorgó a los cubanos el derecho de vender y comprar viviendas por primera vez tras casi cinco décadas de prohibición, en una esperada reforma que crea un mercado inmobiliario y que promete dejar dinero en los bolsillos de los cubanos.

Bajo este marco, el gobernante Partido Comunista de Cuba aprobó este año un plan de medidas económicas que buscan "aumentar la credibilidad del país en sus relaciones económicas internacionales, mediante el estricto cumplimiento de los compromisos contraídos".

El Gobierno ha dicho incluso que busca "diseñar y aplicar estrategias de reordenamiento flexibles para el pago de la deuda y concluir en el plazo más breve posible estos procesos".

OBSERVADORES CAUTELOSOS

El Banco Internacional de Pagos, en base a informes de bancos residentes en 43 países, informó de que en marzo de este año los depósitos de Cuba eran de 5.756 millones de dólares (4.188 millones de euros), comparado con 4.285 millones (3.117 millones de euros) al cierre de 2009 y 2.849 millones de dólares (2.072 millones de euros) al cierre de 2008.

Cuba presentó su último informe de deuda externa en 2007, ubicándola en 17.800 millones de dólares (12.950 millones de euros), pero la mayoría de analistas coinciden en que ahora supera los 21.000 millones de dólares (15.279 millones de euros), o cerca del 50 por ciento del producto interno bruto y un 30 por ciento más que los ingresos anuales de divisas.

El Banco Central de Cuba informó de que más de la mitad de la deuda fue clasificada como pasivo, que se remonta a cuando el país incumplió el pago a finales de la década de los ochenta, mientras que el resto de la deuda activa se acumuló después de la desaparición de su antiguo benefactor, la antigua Unión Soviética.

En los últimos años, China se ha convertido en el mayor acreedor del país, una deuda que expertos locales estiman en alrededor de 5.000 millones de dólares (3.637 millones de euros).

Cuba reestructuró su deuda con China en el último año y ha estado buscando acuerdos bilaterales similares con otros acreedores, aseguraron los diplomáticos.

"Las negociaciones sólo pueden ser una buena cosa. Pese a que Cuba ha llevado a cabo acuerdos bilaterales, no ha habido negociaciones sustantivas con el Club de París en diez años. Por tanto, sería una señal de un cierto progreso", comentó Stuart Culverhouse, economista jefe de Banca de Inversión de Mercado Fronterizo con sede en Londres.

"Pero yo sería cauteloso en concluir que eso significa que es inminente cierto tipo de reacercamiento a la deuda", añadió.

Diplomáticos occidentales parecían divididos entre los que expresaron un cauteloso optimismo de que algo iba a salir de la iniciativa y los que se mostraron escépticos de que la medida no tendría resultados.

Las conversaciones entre el Club de París y Cuba fueron suspendidas por tiempo indefinido en 2001 tras dos años de discusiones. Las negociaciones marcaron la primera vez que Cuba se sentó con los acreedores para negociar multilateralmente desde finales de los años ochenta.

"Propusimos un acuerdo similar al que tenemos con otros países de nivel medio de desarrollo, pero los cubanos querían algo especial e insólito. Estábamos a kilómetros de distancia", indicó un diplomático europeo, quien entonces había seguido de cerca las negociaciones.

Junto a los términos de reestructuración, la deuda de 20.000 millones en rublos convertibles con la antigua Unión Soviética que tiene Cuba fue considerada entonces como el mayor obstáculo para alcanzar un acuerdo multilateral.

Desde entonces, Cuba y Rusia han acordado poner a un lado la vieja deuda, aunque se mantiene en los libros, y trabajar para reconstruir sus relaciones económicas. Estados Unidos acordó no participar en las conversaciones de 2001.