6 de agosto de 2012

Cuba.- Fracasa una nueva exploración de crudo en las aguas cubanas

MADRID, 6 Ago. (EUROPA PRESS) -

Cuba ha informa este lunes de que la exploración en sus aguas en el Golfo de México no ha tenido el éxito deseado porque el crudo encontrado no puede ser explotado comercialmente debido a la densidad de las rocas, lo que supone un nuevo revés para la industria petrolera de la isla.

El pasado 31 de julio concluyó las exploraciones de la plataforma Scarabeo 9 que opera el consorcio malasio-ruso PC Gulf y Gazpromnef encontró "un sistema petrolero activo", informa la estatal Cubapetroleo (Cupet) en una nota divulgada por el diario oficial 'Granma'.

Sin embargo, en el lugar donde fue hallado el crudo "las rocas son muy compactas y no tienen capacidad para entregar cantidades significativas de petróleo y gas, por lo que no se puede calificar como un descubrimiento comercial", destaca el comunicado.

Se espera que el consorcio continúe "evaluando la información geológica y geofísica" de ese pozo y, en los próximos meses, realice un "levantamiento sísmico tridimensional, que cubrirá los sectores más perspectivos detectados por la sísmica bidimensional realizada en el 2009", lo cual "permitirá precisar más la potencialidad de los bloques contratados".

La plataforma Scarabeo 9 será utilizada ahora por la estatal venezolana PDVSA, que iniciará la perforación del pozo de exploración Cabo de San Antonio 1, también en aguas profundas de la Zona Económica Exclusiva de Cuba en el Golfo de México.

El pasado mayo, la española Repson anunció que había abandonado su proyecto de exploración en Cuba, que comenzó a principios de año, tras constatar que no ha arrojado un resultado exitoso. De inmediato, procedieron a cerrar el pozo, uno de los proyectos enmarcados en la estrategia de diversificación del área de 'upstream' (exploración y producción de la compañía).

Cuba estima que en sus aguas del Golfo de México cuenta con reservas próximas a los 20.000 millones de barriles de petróleo. Estados Unidos ha expresado sus reticencias por los proyectos de exploración en una zona próxima a la costa del estado de Florida, tras el vertido de BP en 2010 en el Golfo de México que causó graves daños medioambientales.