7 de agosto de 2009

Débiles precios fabriles en Gran Bretaña apuntan a caída IPC

Por Fiona Shaikh y David Milliken

LONDRES (Reuters/EP) - Los precios mayoristas al productor en Gran Bretaña cayeron a la tasa más abrupta en casi ocho años en julio y los precios de los insumos bajaron al paso más rápido desde 1986, sugiriendo que la inflación general al consumidor debería caer drásticamente.

Las cifras del viernes se dieron a conocer después de que el Banco de Inglaterra anunciara el jueves una inyección adicional de 50.000 millones de libras al sistema financiero para apuntalar a la economía, y reforzaron la opinión de que la débil actividad económica mantendrá baja la inflación por algún tiempo más.

La Oficina Nacional de Estadísticas dijo que los precios al productor cayeron un 1,3 por ciento en el año a julio, la tasa anual más baja desde noviembre del 2001, aunque por sobre los pronósticos de una caída de un 1,6 por ciento.

Los precios de los insumos cayeron un 12,2 por ciento en el año, cifra superior a la proyectada y el mayor descenso desde septiembre de 1986.

Los declives se debieron principalmente a precios de los combustibles mucho más bajos, con un descenso en el costo del crudo de un 41,0 por ciento en el año, la caída más abrupta en casi ocho años.

Analistas notaron que la débil demanda probablemente evite que los manufactureros eleven los precios, por lo que el índice de precios al consumidor (IPC) seguiría apagada.

"Asociado con los efectos de la enorme cantidad de capacidad extra de la economía, esto sugiere que la inflación al consumidor debería caer considerablemente durante el año que viene o los próximos dos", dijo Jonathan Loynes, economista de Capital Economics.

Los funcionarios del Banco de Inglaterra dijeron que la decisión de ampliar el programa de alivio cuantitativo a 175.000 millones de libras estaba basada en la preocupación de que un grado creciente de lentitud en la economía pesara sobre la inflación, que debe mantenerse a un 2 por ciento.

Los precios al consumidor cayeron un 1,8 por ciento en junio y los nuevos pronósticos del banco central para la inflación y el crecimiento del próximo miércoles probablemente mostrarán que sigue bajando.