7 de julio de 2009

Debilidad de acciones y subasta aceptable encienden bonos EEUU

Por Burton Frierson

NUEVA YORK (Reuters/EP) - Los bonos del Tesoro estadounidense subieron el martes, presionando los rendimientos de referencia a mínimos de seis semanas, ya que la debilidad de las acciones reforzaba el atractivo de seguridad de la deuda del Gobierno.

Asimismo, los inversores saludaron una subasta aceptable de notas a tres años.

El alto rendimiento en la venta estuvo ligeramente por sobre las expectativas del mercado, lo que sugiere que los especuladores pujaron agresivamente para obtener bonos a un menor precio.

Tras un breve retroceso posterior a la subasta, los bonos del Tesoro reanudaron su alza debido al más débil tono en Wall Street.

"La debilidad en el mercado bursátil ofreció un poco más de optimismo a los bonos", dijo Frank Hsu, director de ingresos fijos globales de Fimat en Nueva York.

La nota de referencia de 10 años subió 18/32 en precio, presionando al rendimiento a la baja a 3,45 por ciento desde el 3,52 por ciento del cierre del lunes. Durante la sesión, el rendimiento cayó hasta 3,44 por ciento, el nivel más bajo desde el 26 de mayo, de acuerdo con datos de Reuters.

El bono largo a 30 años subió también, ganando más de un punto en las operaciones de la tarde en Nueva York. Cerró cib alza de 27/32 en el día, dando un rendimiento de un 4,31 por ciento frente al 4,36 por ciento del cierre del lunes.

Las ganancias en los bonos largos fueron sorprendentes en cierto modo, dado que el Tesoro subastará 19.000 millones de dólares en notas a 10 años el miércoles. El jueves, el Gobierno venderá 11.000 millones de dólares en bonos a 30 años.

De hecho, los bonos largos estaban superando a los vencimientos más cortos, lo que algunos dijeron se debió a la creciente preocupación acerca del frágil estado de la economía estadounidense, todavía atrapada en la recesión.

Los inversores estarán observando los resultados de cerca, ya que los bonos largos pueden ser más difíciles de vender.

Las subastas de bonos largos son vistas cada vez más como pruebas de la capacidad de pago del Gobierno, que espera emitir 2 billones de dólares en nuevos bonos este año, los que han pesado sobre la deuda del Tesoro en los últimos meses.

A juzgar por la vena de notas a tres años, el apetito por la deuda del Gobierno sigue saludable, pero los vencimientos más cortos a menudo se benefician de un fondo más profundo de potenciales inversores.

La demanda general medida por la razón de demanda fue de 2,62 veces el monto ofertado, superior al promedio de largo plazo pero por debajo de los niveles alcanzados en las subastas de mayo y junio.

El apetito entre inversores extranjeros tuvo una firme lectura, basada en la categoría de subasta indirecta, que tomó más de un 50 por ciento de la venta, más alto que las recientes subastas y más que los promedios de largo plazo.