17 de septiembre de 2009

Decisión de EEUU sobre defensa no es amenaza para centro Europa

Por Gareth Jones y Jan Lopatka

VARSOVIA/PRAGA (Reuters/EP) - La decisión de Washington de descartar los planes de defensa antimisiles en Polonia y República Checa no amenaza a los aliados en seguridad de la OTAN, pero algunos temen que el compromiso estadounidense regional se esté enfriando mientras Rusia se mantiene firme.

El mandatario estadounidense, Barack Obama, anunció el jueves que suspenderá, al menos por ahora, los planes de desplegar interceptores de misiles en Polonia y un sistema de radar en la República Checa, partes de un escudo antimisil que pretendía proteger a Estados Unidos y a sus aliados europeos de posibles ataques iraníes.

Moscú, la antigua potencia dominante de la región, se había opuesto al plan.

"Creo que debemos abordar esta decisión con calma. El mandatario estadounidense ha cambiado y así también la política exterior de Estados Unidos. No creo que el enemigo esté justo afuera de nuestra puerta", dijo Iwona Jakubowska-Branicka, de la Universidad de Varsovia.

"No creo que esta decisión afecte directamente la situación de seguridad de Polonia. No tiene sentido crear una sensación de peligro ante Rusia. Ahora es un mundo distinto. Rusia no puede simplemente entrar a Polonia (o) tomar parte de la República Checa", precisó.

Tanto Obama como su predecesor George W. Bush, cuyo Gobierno impulsó fuertemente el plan antimisiles, han argumentado que su objetivo no era Rusia y destacaron que los 10 interceptores no se ajustarían al vasto arsenal nuclear de Moscú.

Sin embargo, el Kremlin interpretó el plan como una directa amenaza a su seguridad nacional y antes de que Obama asumiera el poder había amenazado con instalar misiles balísticos en su enclave de Kaliningrad, en la frontera con Polonia y Lituania, si el proyecto seguía adelante.

REACCIONES

Moscú acogió casi de inmediato la revisión a los planes.

Por su parte, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, comentó que ahora Washington desplegaría barcos Aegis equipados con interceptores antimisiles y que estaban negociando con Varsovia y Praga sobre el despliegue a futuro de interceptores terrestres.

Las divisas polacas y checas se mantuvieron impasibles ante las noticias del jueves. La opinión pública, especialmente en la República Checa, no ha sido muy partidaria de los planes de defensa estadounidenses en el país.

"Me alegra que el radar no vaya a estar aquí. Primero, no seremos dependientes de los estadounidenses y es bueno para Rusia porque no tendrá que estar preocupado", comentó Martin Entlich, de 33 años, dependiente de una tienda de comestibles en Praga.

Sin embargo, no todas las reacciones de la región fueron positivas. El primer ministro checo, Mirek Toplanek, cuyo Gobierno firmó un acuerdo de defensa antimisiles el año pasado, dijo que Obama estaba asumiendo una postura más indulgente hacia Moscú, mientras Rusia se comporta de forma "inestable".

Particularmente Polonia y las repúblicas bálticas se han mostrado perturbadas por lo que interpretan como un "neo imperialismo" en el trato de Moscú con Estados ex soviéticos como Georgia.

Analistas dicen que polacos, checos y otros en la región deben asumir enfoques más prácticos ante los temas de seguridad.

Además, afirman que la decisión de Obama podría ayudar a la región tradicionalmente partidaria de Estados Unidos a construir una relación más práctica tanto con Washington como con Moscú.

"Aún somos un miembro de la OTAN (...) muchas cosas nos vinculan (con Estados Unidos), incluyendo nuestras fuerzas en Afganistán (...) la defensa antimisiles no tiene nada que ver con la seguridad polaca", opinó Olaf Osica, analista en seguridad del Centro Europeo Natolin de Varsovia.