27 de agosto de 2009

EEUU dice no habrá vacunas para gripe antes de mitad octubre

Por Maggie Fox

WASHINGTON (Reuters/EP) - Asesores científicos del presidente estadounidense, Barack Obama, pidieron al Gobierno que agilice la creación de vacunas para la gripe, pero es poco probable que estén listas antes de octubre, dijo el miércoles el jefe del Centro de Control y Prevención de Enfermedades.

Pruebas imperfectas para el virus de la H1N1 significarían que sería imposible tener números precisos de cuánta gente se contagia, señaló el doctor Thomas Frieden.

Sin embargo, la gripe porcina es la prioridad número uno para el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por su nombre en inglés), aseveró Frieden en una entrevista.

"Literalmente tenemos movilizadas a más de mil personas en el CDC trabajando en la H1N1", sostuvo Frieden en la entrevista, hecha por Reuters y Associated Press, y que se transmitirá en la cadena televisiva C-SPAN el domingo.

El lunes el presidente del Consejo de Asesores de Ciencia y Tecnología señaló que el Gobierno debería agilizar la provisión de medicinas y vacunas contra la gripe porcina, haciendo disponibles al menos algunas dosis para mediados de septiembre.

El grupo añadió que el Gobierno debería adelantarse a la pandemia para mejorar la sobrevivencia a la gripe.

Frieden señaló que era improbable que las vacunas contra la H1N1 puedan llegar al público antes de mediados de octubre, cuando la vacunación masiva debiera comenzar.

"Desearíamos tener nueva tecnología en vacunas que nos permitiera hacer nuevas vacunas en semanas o meses. Con la tecnología actual no es posible hacer eso", aclaró.

Cinco compañías están desarrollando vacunas contra la influenza H1N1 para el mercado estadounidense: la unidad MedImmune de AstraZeneca, CSL, GlaxoSmithKline Plc, Novartis AG y Sanofi-Aventis SA.

Ya comenzaron las pruebas para determinar si la gente necesitará una o dos dosis para protegerse ante el virus.

Frieden también se distanció de las predicciones sobre el peor de lo casos elaborado por el informe del Consejo, que incluye una estimación "plausible" de que entre 30.000 y 90.000 personas podrían morir y más de 1,8 millones podrían acudir a los hospitales.