21 de septiembre de 2009

Emisiones CO2 caen por la recesión; líderes hablarán sobre clima

Por Gerard Wynn

LONDRES (Reuters/EP) - La recesión ha permitido el mayor descenso en 40 años de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, según una estimación divulgada el lunes, mientras que líderes del globo se reunirán en Nueva York para intentar allanar el camino a un nuevo tratado sobre el clima.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) prevé que la producción global de dióxido de carbono, el gas de efecto invernadero más frecuente y que se origina de la quema de combustibles fósiles, descenderá alrededor de un 2,6 por ciento este año en todo el mundo ante la caída de la actividad industrial.

La AIE expresó esperanzas en que el mundo aproveche este descenso para cambiar hacia un crecimiento basado en menores emisiones del gases de efecto invernadero a pesar de los temores de que los gobiernos pudieran utilizarlo como una excusa para no intervenir.

"Este descenso en las emisiones y en la inversión en combustibles fósiles sólo tendrá significado con un acuerdo en Copenhague que dé una señal de menos carbono para los inversores", declaró a Reuters el economista jefe de la AIE, Fatih Birol.

Líderes mundiales se reunirán el martes en la sede de la ONU en Nueva York para una cumbre de un día sobre el clima, en la que tratarán de desbloquear las negociaciones entre 190 países para un nuevo acuerdo que luche contra el calentamiento climático que pueda ser suscrito en diciembre en Copenhague.

China será clave en esas conversaciones.

El presidente chino, Hu Jintao, está previsto que revele el martes nuevas medidas que aplicará su país contra el calentamiento global, aunque expertos especulan que podría enfocarse en objetivos para reducir la "intensidad del carbono", es decir, la cantidad de emisiones por unidad de producción económica, sin llegar a recortes absolutos.

Las negociaciones están estancadas por diferencias en torno a cómo compartir los recortes de emisiones de gases hasta el 2020 entre los países pobres y los ricos.

También ha habido diferencias sobre cómo recaudar unos 100.000 millones de dólares al año para ayudar a los más pobres a luchar contra el calentamiento climático y adaptarse a cambios como el aumento del nivel de los mares o la desertificación.

ATENCION EN CHINA Y EEUU

Algunos expertos expresaron dudas de que la recesión y el descenso en la producción industrial puedan ser una plataforma de lanzamiento para un crecimiento más ecológico.

"Cuando los políticos hablan sobre la crisis financiera, todo se centra en volver a crecer, lo que supone emisiones más elevadas", dijo Paal Prestrud, director del Centro para la Investigación Internacional sobre el Clima y el Medio Ambiente de Oslo.

"Tenemos que reducir las emisiones de un modo planificado, para evitar problemas sociales, no mediante la recesión", añadió.

Además de China, la atención en la cumbre del martes estará puesta sobre Estados Unidos.

Ambientalistas esperan que ambas naciones, los dos mayores emisores de gases con más del 40 por ciento del total mundial, encuentren un terreno común para ayudar a destrabar las conversaciones previas a Copenhague.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tendrá que persuadir al resto del mundo de que Washington va en serio en cuanto a la reducción de sus emisiones, cuando parece poco probable que el Senado estadounidense apruebe una ley sobre el clima antes de la cumbre en la capital danesa.

El primer ministro, Gordon Brown, abrió la posibilidad de que el encuentro que tendrán entre el 7 y el 18 de diciembre -entre ministros del ramo - se convierta en una cumbre de dirigentes mundiales.

El director del Secretariado de la ONU para el Cambio Climático, Yvo de Boer, dijo que hay demasiado en juego como para permitir que Copenhague fracase.

"Estamos demasiado cerca de un acuerdo ahora como para fallar en el último obstáculo", afirmó. "Un acuerdo contundente en Copenhague para luchar contra el cambio climático permitirá a la humanidad mantener el control de su destino", agregó.