31 de agosto de 2009

ENTREVISTA-Sector autopartes México sufriría por varios años

Por Luis Rojas Mena

MEXICO DF (Reuters/EP) - Al sector de autopartes de México, vital para la industria de exportación, le podría tomar hasta tres años volver a los niveles de producción que tenía antes de sufrir el golpe de la recesión en Estados Unidos.

El sector, que suministra componentes a las grandes armadoras automotrices en Estados Unidos y México, ha sido muy castigado desde finales del año pasado por el desplome en la demanda de productos, sobre todo del vecino del norte.

"Ha habido pérdida de empleo y eso afecta directamente al consumidor, afecta a las ventas de autos y a la producción de vehículos y, por ende, te afecta la producción de autopartes", dijo Sophie Pons, gerente de estudios económicos de la Industria Nacional de Autopartes (INA).

Pons dijo en entrevista telefónica con Reuters que la producción de autopartes podría caer hasta un 30 por ciento este año tras generar 58,000 millones de dólares en el 2008.

"Estamos calculando recuperar niveles del 2008 entre 2011 y 2012, en 2010 vamos a estar estancados", dijo Pons. "La verdad es que no podemos ser optimistas hasta que se recupere el poder adquisitivo en Estados Unidos", agregó.

La profunda recesión en México llevó al Gobierno a ofrecer al sector automotriz apoyos por 425 millones de dólares para sortear la crisis global de la industria, que ha golpeado con fuerza al país latinoamericano.

Las automotrices en México están orientadas en su mayor parte a la exportación a Estados Unidos, donde el consumo y la demanda se han desplomado.

De acuerdo con los datos más recientes, la producción y la exportación de vehículos de México muestran caídas del 40 por ciento entre enero y julio, mientras el Gobierno espera cerrar el año con una contracción económica del 5.5 por ciento y el banco central pronostica una caída de hasta el 7.5 por ciento.

Las filiales mexicanas de las automotrices más grandes del mundo como General Motors, Ford Motor Co, Chrysler, Nissan Motor Co y Volkswagen, han cerrado plantas en el país temporalmente y reducido sus plantillas laborales.

El cierre de las armadoras también afecta el nivel de productividad de los 1,500 fabricante de autopartes, que emplean a unas 450,000 personas, según la INA.

Y mientras siga habiendo dudas sobre la fortaleza de la recuperación en la economía de Estados Unidos, a la industria mexicana de autopartes le llevará tiempo recuperarse a niveles óptimos.