11 de septiembre de 2009

ENTREVISTA-Venezolana Sidor no espera pronta subida precio acero

Por Fabián Andrés Cambero

CARACAS (Reuters/EP) - La siderúrgica estatal venezolana Sidor cree que los precios internacionales del acero tardarán en recuperarse, a la espera de ver cómo evoluciona la demanda de jugadores clave del mercado como China e India y su impacto en los inventarios globales.

Mientras, la caída de los precios del metal a la mitad del récord de 1.200 dólares por tonelada alcanzados el año pasado ha puesto a Sidor en una difícil situación financiera, al tiempo que se multiplican los problemas laborales y operativos en la compañía recientemente estatizada.

"Nosotros esperamos que haya una recuperación de precios (pero) no va a ser tan rápida como la anterior", dijo a Reuters el presidente ejecutivo de la firma, Miguel Alvarez.

El ejecutivo agregó que todo dependerá del comportamiento de mercados expansivos como Brasil, China, India y Rusia y destacó que algunos referentes, como el acero brasileño, han logrado recuperar los niveles de 1.000 dólares.

El presidente Hugo Chávez ordenó el año pasado renacionalizar la mayor siderúrgica de la región andina y el Caribe tras un largo conflicto laboral durante la administración del consorcio internacional Ternium, que era el accionista mayoritario de la firma y el mayor fabricante de productos siderúrgicos en América Latina.

Sidor espera una ligera mejora en la producción de este año para llegar a 3,61 millones de toneladas de acero líquido, frente a las 3,58 millones con las que cerró el 2008, aunque todavía lejos de las 4,3 millones de toneladas del 2007.

Alvarez explicó que la producción se ha visto impactada por una huelga previa a la nacionalización, un apagón que afectó varias unidades este año y las continuas fallas en el suministro eléctrico.

"Toda esta semana que ha habido bajones de luz nosotros hemos sido mermados en 400.000 kilovatios y sencillamente eso implica parar dos o tres horas", dijo el funcionario.

La empresa invirtió 159 millones de dólares el año pasado y proyecta otros 223 millones para este período, aprovechando la caída de la demanda externa.

AMENAZAS

Además de la deprimida situación de los mercados de materias primas, impactados por la recesión global, Sidor también debe enfrentar varios problemas laborales y operativos de los que culpa a la administración privada.

Alvarez acusó a Ternium por haber privilegiado la producción al mantenimiento de equipos y haber retrasado paradas necesarias para rehabilitar unidades del complejo suderúrgico, ubicado en el suroriental estado Bolívar.

Además, la nueva directiva tiene que asumir las promesas de Chávez, quien aseguró que todos los trabajadores tercerizados serían asumidos en la nómida de Sidor, un proceso que se ha dilatado por la falta de recursos financieros.

Sólo 1.341 trabajadores se han sumado a la plantilla,mientras siguen en espera otros 5.871 obreros.

Alvarez dijo que se tiene un plan de categorización para delimitar las prioridades de ingreso de personal de acuerdo a su rol en el proceso productivo.

"Soy optimista en que más temprano que tarde se va a conseguir una solución estructural a nuestra mayor amenaza que es en estos momentos (...) el que los tercerizados no consigan satisfechas sus demandas", explicó.

El ejecutivo destacó que además desde el año pasado tuvo que apalancar un nuevo contrato colectivo que llevó el peso de la nómina en los costos de la empresa desde un 11 por ciento al final de la administración de Ternium hasta un 34 por ciento, lo que complica los procesos de absorción de nuevo personal.

La compañía también enfrenta el riesgo de tener que asumir pasivos -calculados por trabajadores en unos 400 millones de dólares- debido a una demanda en curso de trabajadores por pasivos no cancelados por Ternium.

A la situación se sumaría la necesidad de reubicar la producción que actualmente se destina a Colombia, luego de que Chávez ordenara bajar el comercio con el país vecino en protesta por el aumento de la presencia militar estadounidense en bases de ese país.

Un 37 por ciento de la producción de la acería va al mercado colombiano, aunque Alvarez explicó que esos despachos podrían ser redireccionados rápidamente a otros clientes.

(Por Fabián Andrés Cambero, editado por Magdalena Morales)