21 de septiembre de 2009

ESCENARIOS-Opciones de Obama en la guerra en Afganistán

Por Andrew Gray

WASHINGTON (Reuters/EP) - El presidente Barack Obama enfrenta decisiones claves en el tema Afganistán después de que el máximo comandante de Estados Unidos y OTAN en la región dijo que se perderá la guerra a menos que se envíen más tropas para lanzar una estrategia radicalmente modificada.

Sin embargo, la evaluación del general del Ejército Stanley McChrystal no especifica cuántos soldados requiere. El pedido llegará en un documento separado que el oficial ya preparó pero aún no ha enviado al Gobierno de Obama.

Una vez que McChrystal haga su pedido, Obama deberá decidir si apoya plenamente a sus comandantes militares, cede ante las demandas dentro de su propio Partido Demócrata de no enviar más tropas o intenta encontrar un término medio aceptable para ambas partes.

En una entrevista con el canal ABC el domingo, Obama se describió a sí mismo como un "espectador escéptico (...) alguien que siempre está haciendo preguntas duras sobre el despliegue de tropas".

Washington tiene 65.000 tropas en Afganistán y se prevé que el número aumente a 68.000 más adelante este año. Otras naciones, principalmente aliados de la OTAN, tienen unos 38.000 soldados allí.

A continuación, los posibles cursos de acción que puede tomar Obama:

RETIRADA

Algunos analistas y comentaristas han argumentado que las fuerzas estadounidenses deben retirarse de Afganistán y dejar de dedicar grandes cantidades de recursos a reconstruir la nación y luchar contra los militantes talibanes.

El influyente columnista conservador George Will expresó su apoyo a esta opción este mes, señalando que Estados Unidos sólo debe hacer "lo que puede hacerse" desde lejos. Pero es extremadamente improbable que Obama adopte este enfoque, al menos por ahora.

Obama se comprometió en marzo a encarar una estrategia de contrainsurgencia con buenos recursos. El secretario de Defensa, Robert Gates, ha rechazado la noción de que la guerra puede pelearse desde la distancia y dijo que la idea de un retiro del Ejército está fuera de discusión.

MANTENER LOS NIVELES

Obama podría decidir mantener el nivel de tropas estadounidenses en torno a 68.000 efectivos. Esa cifra representa un aumento de alrededor de 36.000 desde el comienzo del año, y el Gobierno podría decidir que necesita más tiempo para evaluar cómo está funcionando su estrategia antes de hacer cambios.

La opción parece bastante improbable debido a que McChrystal ha dejado en claro que quiere más soldados y será difícil para el Gobierno no acceder a al menos un incremento de las fuerzas.

AUMENTO MODERADO

El Gobierno podría decidir enviar alrededor de 10.000 a 15.000 tropas para brindar más potencia de combate y aumentar el entrenamiento de las fuerzas afganas.

Con la insurgencia aún fuerte en el sur, recuperando terreno en el este y haciendo nuevos avances en otras partes del país, esto podría ser visto por los oficiales del Ejército como lo mínimo indispensable.

Otro par de brigadas -entre 6.000 y 10.000 tropas- ahora podrían ser consideradas necesarias.

Esta opción podría generar algo de resistencia entre los legisladores demócratas, pero podría ser aceptable para al menos algunos de ellos, sobre todo si el Gobierno garantiza que muchos de los soldados extras se focalizarán en el entrenamiento de las fuerzas afganas.

GRAN AUMENTO

Algunos analistas creen que la guerra en Afganistán aún tiene fuertes deficiencias de recursos pese a los aumentos de tropas de este año y necesita un mayor incremento de fuerzas militares, diplomáticos, expertos humanitarios y dinero.

Anthony Cordesman, que ha asesorado a McChrystal desde el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, ha sugerido que se podrían necesitar de tres a nueve brigadas adicionales, es decir, hasta 45.000 soldados.

Además de ser políticamente difícil a nivel interno, esto también puede generar preocupación entre los oficiales estadounidenses ante la posibilidad de que más afganos vean a las fuerzas de la OTAN y del país como ocupantes hostiles si su presencia sigue creciendo.

Gates expresó esta inquietud, pero también ha aceptado el argumento de McChrystal de que las percepciones de los afganos estarán más influenciadas por la conducta de las tropas que por sus números.

Un aumento de algún tipo parece lo más probable. Pero el tamaño del incremento dependerá, en parte, del pedido de McChrystal, de la propia evaluación de Obama y del escenario político estadounidense.

MAS ENTRENAMIENTO

Cualquiera sea la opción de Obama, previsiblemente será acompañada por un renovado esfuerzo por aumentar el tamaño y la calidad de las fuerzas de seguridad afganas. Muchos oficiales ven esto como la "estrategia de salida" a largo plazo, una manera de permitir que las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN se retiren del país.

La evaluación de McChrystal demanda que el Ejército afgano sea expandido a 134.000 tropas para octubre del 2010, en vez de diciembre del 2011, como estaba previsto hasta ahora. También dice que la fuerza debe crecer a un tamaño estimado de 240.000 hombres. Actualmente, el Ejército afgano tiene alrededor de 92.000 soldados.

McChrystal también reclama la expansión de la policía afgana desde sus actuales 84.000 agentes a 160.000 "lo más pronto posible".