29 de mayo de 2007

España/Brasil.- El Santander constituirá uno de los tres principales bancos en Brasil y entrará en el mercado italiano

Aportará 19.900 millones a la compra de ABN Amro, el 27,9 por ciento del total, y se hará con Banco Real, Antonveneta e Interbank

MADRID, 29 May. (EUROPA PRESS) -

El Santander constituirá uno de los tres principales bancos en Brasil y se establecerá en el mercado minorista italiano, en caso de que prospere la oferta presentada por ABN Amro junto a Royal Bank of Scotland (RBS) y Fortis, que valora la entidad holandesa en 71.100 millones de euros, informó hoy la entidad.

En el reparto de activos, el Santander, que aportará 19.900 millones de euros a la compra del banco holandés, el 27,9 por ciento de la cuantía total, adquirirá la unidad de negocio de América Latina, excluyendo los activos corporativos de fuera de Brasil, cuyo principal activo es Banco Real, y se hará además con la italiana Banca Antoveneta e Interbank, la unidad de financiación al consumo de ABN Amro en Holanda.

Por su parte, Fortis pagará 24.000 millones de euros, el 33,8 por ciento del total, y RBS aportará 27.200 millones de euros, lo que supone el 38,3 por ciento de la transacción.

El conjunto de las sinergias esperadas en los negocios que adquiere Santander asciende a 1.030 millones de euros, de los que 810 corresponderán a la unidad de negocio de Latinoamérica, 210 millones a Banca Antonveneta y 10 a financiación al consumo.

La entidad que preside Emilio Botín destacó que Banco Real, el cuarto mayor banco brasileño en créditos totales, depósitos e ingresos, es un negocio "muy atractivo y muy complementario" con la estructura que ya tiene el Santander en Brasil.

Así, la integración de Santander Banespa y Real creará un banco que se convertirá en el segundo del ranking por depósitos, tercero en términos de tamaño de la red, con más de 3.700 oficinas, y créditos, y cuarto por ingresos. Además, la operación permitirá al Santander equipararse a Bradesco e Itaú en cuota de mercado e infraestructura.

Tras la integración, el banco tendrá una cuota del 12 por ciento en el conjunto de Brasil, que sería del 16 por ciento en el Sur y Sureste del país, con importante presencia en Sao Paulo (una cuota del 20 por ciento), Río de Janeiro (14 por ciento), Río Grande do Sul (11 por ciento) y en Minas Gerais (9 por ciento).

La adquisición reforzará la presencia del Santander en América Latina, con una cuota próxima al 15 por ciento en los dos principales mercados (Brasil y México), superior al 20 por ciento en Chile y por encima del 10 por ciento en otros mercados como Argentina o Puerto Rico. La cuota en Latinoamérica será de entre el 10 por ciento y el 15 por ciento en todos los principales productos.

Está previsto que el nuevo banco tenga un ratio de eficiencia de en torno al 55 por ciento en 2007, que bajará al 45 por ciento en 2009.

En las fases iniciales de la integración, se mantendrán las dos estructuras comerciales de Santander Brasil y Real por separado, operando cada una con su propia marca. Una vez integradas las funciones operativas, el banco tomará una decisión respecto a la combinación de estructuras.

En 2006 y 2007, el Grupo Santander ha adoptado una marca única en todos los mercados en los que opera, con escasas excepciones, por lo que es previsible que el nuevo banco adopte la marca Santander con el tiempo.

Está previsto que la integración se produzca en un plazo de tres años y las sinergias anunciadas se reflejarán en la cuenta de resultados del banco en 2010.

Por otro lado, la entidad no prevé un número significativo de despidos y las reducciones de empleo iniciales se realizarán, en la medida de lo posible, mediante prejubilaciones y bajas voluntarias.

La mayoría de las bajas se producirá a través de la rotación normal de empleados, que en Brasil asciende aproximadamente al 20 por ciento anual.

Aunque habrá duplicidades en servicios centrales y fábricas de productos, Santander aseguró que su estrategia será continuar invirtiendo y fortaleciendo la estructura comercial, por lo que ofrecerá nuevas oportunidades a los empleados que trabajen en áreas en las que exista una clara duplicidad.

Parte del proceso de recorte de costes estará relacionado con los acuerdos de subcontratación de servicios de Banco Real, que no afectan a empleados de la entidad.

BANCA COMERCIAL EN ITALIA

Por otro lado, el Santander subrayó que la marca Antonveneta, el séptimo mayor banco italiano por tamaño de la red y el sexto del Norte de Italia, y sus 1.045 sucursales ofrecen una excelente plataforma para crear valor mediante crecimiento orgánico y para desarrollar una franquicia de banca comercial de referencia en Italia.

Antonveneta está centrada en banca comercial, que representa el 80 por ciento de su cartera de créditos. Tiene más de 1,5 millones de clientes particulares, 200.000 pymes y 600.000 tarjetas emitidas. El banco también cuenta con negocios atractivos de créditos corporativos y banca privada.

El Santander subrayó que puede añadir un valor significativo a Antonveneta y puede mejorar tanto su actividad comercial como su eficiencia operativa generando sinergias de costes y beneficios en términos de ingresos.

El banco señaló además que puede mejorar la eficiencia de Antonveneta y aproximarla a los rangos de las restantes actividades de banca comercial del Grupo Santander, próximos al 40 por ciento.

Concretamente, Antonveneta puede conseguir una significativa reducción de costes administrativos sobre la base de tres pilares fundamentales: implantación de las mejores prácticas del Grupo Santander; consolidación tecnológica; y consolidación de funciones de apoyo.

Por el lado de los ingresos, Santander ha identificado tres grandes oportunidades de crecimiento orgánico en Antonoveneta: mejorar su actividad comercial, aprovechamiento de las unidades globales del Grupo y expansión orgánica de la red.

Por último, Interbank, negocio de financiación al consumo en Holanda que opera a través de una red de distribución propia y de terceros, se integrará en la estructura de Santander Consumer y generará unas sinergias de costes de alrededor de cinco millones de euros a través de la aplicación de mejores prácticas y de otros cinco millones de euros en ingresos abriendo las redes de Interbank a todos los productos del Grupo Santander.